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VITORIA GASTEIZ 3 de MARZO de 1976

 

Si hubiese que destacar un proceso sobre el que se han derramado distorsiones,

 se han ocultado los hechos y se ha negado la voz a sus protagonistas, estaríamos

 hablando del 3 DE Marzo de 1.976 en Vitoria-GASTEIZ.

Nosotros, con nuestros modestos medios, estamos intentando reparar esta

 injusticia histórica que se reflejó en el programa de televisión y en los vídeos de 

V. Prego, respaldada por el gobierno, por las cadenas televisivas oficiales y el

 diario independiente de la mañana El País, en una santa alianza contra la historia

 y la lucha del movimiento obrero del Estado español.

Los Osorio, los Fraga, los Martín Villa, a quienes la sangre derramada aún 

debería quitarles el sueño, pudieron defender la más fascista versión del asunto,

 sin miedo a que nadie les llevase la contraria, ya que tan democrático

 monárquicos medios de comunicación no permitieron que se oyese la voz de

 ninguno de los auténticos protagonistas.

El 3 de marzo de 2007 se cumplen 33 años de los acontecimientos que tuvieron

 lugar en 1.976. Fue uno de los episodios más críticos de la transición. Uno de

 aquellos momentos en que la clase obrera podía haber tomado el cielo al asalto.

 

Todos aquellos que vivimos los acontecimientos aprendimos para siempre que 

la clase obrera unida y decidida puede alcanzar cualquier objetivo que se

 proponga.

Todos los cimientos del franquismo sin Franco temblaron. El análisis marxista de

 la historia reveló toda su superioridad: El 3 de marzo hizo más para acabar con 

la dictadura, que todas las Plataformas juntas que impotentes hicieron llamadas 

a la democracia, mientras las libertades fueron conquistadas por la lucha.

 

Todo el método terrorista de ETA, a pesar de la simpatía con que entonces

 contaba, demostró no ser más que una anécdota, expresión de desesperación,

 frente al torrente arrollador de las movilizaciones de masas en todo Euskadi en

 torno al 3 de marzo.

Nuevo Claridad, nació también en esas fechas.

Precisamente el 2 de marzo de  1976 teníamos en Vitoria una reunión de las

 Juventudes Socialistas, y el mismo día 3 otra en Pamplona para preparar, entre

 otras cosas la salida a la calle de una revista que agrupase a los marxistas del

 movimiento socialista.

En el número 2 de Nuevo Claridad, en 1.976, decíamos analizando el 3 de marzo:

 "Con respecto a la generalización de la lucha a otros sectores de la población, 

en general se llevó bastante bien. Sólo hubo pequeños fallos, tales como algunas

 intervenciones que echaban la culpa de las deficiencias de la Seguridad Social 

a los practicantes, enfermeras,...

Los médicos y las  enfermeras  también  son asalariados y  si en algunos

 casos  no atienden  debidamente  al  enfermo   la  culpa,  en general, no es

 suya sino del tratamiento que   les dan dentro  de la Seguridad Social,

 obligándoles a trabajar demasiadas horas, en malas condiciones  y  a veces

 con salarios  muy bajos.

Insistimos en esto porque estas intervenciones sólo pueden  traer como

 consecuencia un enfrentamiento con sectores que son aliados potenciales

 nuestros.

 

 

 

Pero nuestro punto más débil ha sido los insuficientes intentos que se han 

hecho para generalizar la lucha al resto del Estado español y especialmente 

a nuestros compañeros del País Vasco. Ni siquiera la información que se dio 

de nuestra lucha en otras partes fue suficiente para contrarrestar el boicot

 generalizado que hizo la prensa burguesa nacional con respecto a los

 acontecimientos en Vitoria.

Nosotros pensamos que los partidos obreros y especialmente los que tienen

 mayor influencia entre los trabajadores estaban obligados a generalizar las 

luchas al resto del País Vasco y a todo el Estado, no sólo en solidaridad con

 nuestra lucha, sino también por las reivindicaciones concretas de cada 

localidad para avanzar así hacia la HUELGA GENERAL en todo el Estado, 

que derroque a la dictadura Juancarlista.

¿Hubiesen caído asesinados nuestros cinco compañeros si los partidos 

obreros hubiesen hecho todo lo que estaba en su manos para extender nuestra

 lucha? Si los trabajadores de Guipúzcoa, Vizcaya, Pamplona,..., hubieran 

estado en lucha y en vez de una Asamblea como la de San Francisco, 

hubiera habido varias; ¿habrían podido concentrar la cantidad de fuerzas

 policiales que trajeron a Vitoria? Lo que hubiese pasado es que hubiesen 

tenido que repartir todas sus fuerzas para hacer frente a los distintos frentes 

en los que nosotros estábamos luchando. De esta manera no se hubiesen 

sentido tan seguros y les hubiera sido más difícil disparar contra nosotros...

"Al poco de comenzar la lucha los compañeros del PCE plantearon que la 

'lucha había llegado a la cima de sus posibilidades' y por tanto había que volver 

al trabajo. Sin embargo la experiencia no les diO la razón.

"Nicolás Sartorius, del Secretariado de CCOO, ha calificado en la revista 

Triunfo de "movimiento inmaduro" al movimiento obrero de Vitoria. 

Las palabras de Sartorius no sólo demuestran que él no ha comprendido nada 

de la lucha de Vitoria sino que son una prueba de que este señor no tiene 

ninguna confianza en las fuerzas de la clase obrera...

"Una de las lecciones fundamentales de la lucha de Vitoria es que no basta 

una lucha a nivel de fábrica sino que es necesaria una lucha política a nivel del

 Estado español, y ésta sólo puede ser llevada a cabo por un partido Socialista

 Revolucionario de masas que luche por los auténticos intereses de la clase

 obrera, por medio de una política de total independencia de clase.

Hacemos un llamamiento a los obreros a entrar en las Juventudes Socialistas, 

el PSOE y la UGT para luchar por esta política, la única capaz de llevarnos al

 derrocamiento de la dictadura juancarlista y a la REVOLUCION SOCIALISTA, 

la única pendiente en nuestro país".

EL   3 de marzo marcó dos campos, uno, el de aquellos que basándose en esa

 lucha, pensábamos en la necesidad de la acción conjunta de las organizaciones

 obreras para romper con la dictadura.

 

 

    

 

Pensamos que los acontecimientos posteriores nos dieron la razón: 

Montejurra del 76, Enero del 77 en Madrid, la semana proamnistía en 

Euskadi justo antes de las elecciones del 77, los acontecimientos de los

 sanfermines del 78,...

Pero al mismo tiempo el 3 de marzo suministró, más que miedo pánico tanto 

a un sector de los dirigentes obreros (así lo confirma lo dicho por Sartorius) 

que temían perder el control de los trabajadores, como de la burguesía que

 comprendía que sus intentos por mantener lo más posible de la dictadura con

 envoltura monárquica podía desembocar en una revolución.

Es curioso, y constatable, que la burguesía, uniendo el 3 de marzo al abril

 portugués del 74, creía mucho más en el peligro de una revolución que los

 dirigentes obreros, que todos los días se desayunaban con "la impotencia de 

los demócratas" y se acostaban con el "coco" del involucionismo.

Así tras el 3 de marzo se formó la PlataJunta Democrática por un lado y por el 

otro se promocionó a Suárez como acelerador de la reforma. (Ver análisis de la

 Transición en Nuevo Claridad número 7, Segunda época).

 

Fraga había intentado "hacerle la cama" a Suárez con el 3 de marzo. 

En Vitoria llegó a rumorearse que incluso estaba allí ese día. 

Fuera como fuese, el hecho es que le salió el tiro por la culata.

Los planes de la burguesía necesitaban dos cosas: Que desde el régimen se

 hiciese una reforma "por arriba" para evitar una explosión, y, sobre todo, 

contar con que la oposición frenaría el movimiento obrero y la colaboración 

con dicha reforma. La colaboración Suárez-Carrillo, con sus respectivos

 adláteres, se convertía en el binomio para frenar el movimiento independiente 

de la clase obrera que tuvo su máxima expresión el 3 de marzo de 1.976 en

 Vitoria.

 

  

Hoy que tenemos frente a nosotros la amenaza de un gobierno del PP 

es necesario recuperar la memoria histórica.

Quienes se acercan a La Moncloa son aquellos que cubrieron de sangre

 las calles de Vitoria, Elda, Basauri, Tarragona, Madrid, Pamplona,... 

No los mismos en sentido metafórico, sino con nombres y apellidos;

 Fraga, Martín Villa, Osorio..., los franquistas, disfrazados primero de UCD,

 y AP, y ahora de PP.

 

Aprendamos de la historia; no permitamos ni que se olvide ni que se

 tergiverse.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hemos decidido reproducir un artículo escrito por Koldo Usín, que entonces era 

el Secretario de Organización de la UGT de Alava, con ocasión del quinto

 aniversario de los acontecimientos en el Nuevo Claridad número 93 de su

 primera época (5.V.81.), que mantiene toda la vigencia del análisis de los

 hechos, y así mismo una cronología detallada de los acontecimientos.

Confiamos en que cumplan una papel positivo en colaborar a que aquellas

 muertes y aquellos esfuerzos de la lucha no hayan sido en vano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Duelo por los asesinatos del 3 de Marzo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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