REPÚBLICA - MAQUIS.

La guerrilla de la memoria - MAQUI.

 

                                                                                            

El maquis, fue el conjunto de movimientos guerrilleros antifascistas de resistencia en España que comenzó durante la Guerra Civil. El estallido de la Segunda Guerra Mundial sorprendió a los excombatientes republicanos en territorio francés; y se incorporaron a la Resistencia francesa.

A partir de 1944, con los ejércitos alemanes en retirada, muchos guerrilleros reorientaron su lucha antifascista hacia España. Pese al fracaso de la invasión del valle de Arán en ese año, algunas columnas consiguieron ir hacia el interior y enlazar con las que habían permanecido en el monte desde 1939.

El máximo apogeo guerrillero fue entre 1945 y 1947. Luego se intensificó la represión franquista, hasta terminar con los grupos. Muchos murieron o fueron detenidos ( en muchos casos supuso igualmente la muerte), otros escaparon a Francia o Marruecos.

En el año 1952 se evacuan los últimos contingentes de importancia. Quienes luego resisten en el monte, negándose a elegir entre exilio o muerte, luchan por la supervivencia. El final del maquis lo marcan las muertes de Ramón Vila en 1963 y de José Castro en 1965.

La palabra proviene del vocablo francés maquis, y a su vez del corso macchia, que equivale a paisaje de arbustos, matorrales (maquia).Se comenzó a usar, para denominar a grupos guerrilleros de la resistencia francesa, contra los alemanes en la Segunda Guerra Mundial, que se escondían en zonas montañosas o bosques.

La expresión francesa pendre le maquis es equivalente a la italiana gettarsi alla macchia y a la castellana echarse al monte. A los resistentes encuadrados en estos campamentos se les llamó maquisards.

En España se usó como sinónimo de resistencia y guerrilla, aludiendo a los guerrilleros españoles que participaron en el maquis francés, en los Groupes de Travailleurs Étrangers (Grupos de Trabajadores Extranjeros, denominados CTE -Compagnies des Travailleurs Étrangers- obligados a trabajar bajo el gobierno de Vichy) o en la Organización Todt; designando la palabra partida a cada uno de los grupos, compuestos por un «jefe» y siete hombres.

Hasta el año 1944 los huidos al monte organizados en guerrillas, se les conocía como “guerrilleros”, “los del monte”, “fugados”, “fuxidos” o “emboscados”. ... Fracasada la invasión del Valle de Arán y con partidas de hombres venidos de Francia dispersos por el interior de España, se empezaron a difundir la palabra maquis.

La historiografía la ha adoptado como la más conocida designación a los hombres que resistieron en el monte o en las ciudades contra la dictadura de Franco.

Los orígenes del maquis en España.

Son los grupos de personas que, frente al avance de las tropas franquistas, van echándose al monte. Debido a la represión contra los sublevados, son muchas las personas de izquierdas que deciden no entregarse, y se convierten en huidos.

Estas gentes, se escondían en sus casas o casas de familiares, siendo al principio minoría, los refugiados en las montañas. Luego se añadieron desertores, evadidos de penales y campos de concentración. Estos fueron el germen de las agrupaciones guerrilleras.

La política en las guerrillas fue tan plural como en el bloque republicano durante la contienda, con muchos comunistas, socialistas y anarquistas. Por diversas causas, entre ellas el empeño del PCE hasta 1948, los comunistas fueron mayoritarios.


El XIV Cuerpo de Ejército.

En el bando republicano se estudian las posibilidades que ofrece una guerra de guerrillas en la retaguardia enemiga. A iniciativa de Juan Negrín, jefe del gobierno y ministro de defensa, se crea el XIV Cuerpo de Ejército Guerrillero en octubre de 1937. Nombre utilizado por el ejército republicano vasco hasta desmoronarse el frente norte.

Los objetivos del cuerpo a corto plazo eran, la interrupción de comunicaciones y suministros tras las líneas enemigas y la realización de operaciones especiales. A largo plazo, a continuación de la guerra contra el franquismo en caso de derrota. Actuaron en los frentes de Teruel, Andalucía, Extremadura y Toledo.

Su mayor acción fue la liberación, el 23 de mayo de 1938, de 300 prisioneros políticos asturianos en Fuerte Carchuna (Granada). En 1938 y 1939 reunió a muchos huidos de Andalucía y Extremadura; en zonas con grupos mayores, León, Asturias, Galicia y Cantabria; la derrota republicana llevó a la desaparición del cuerpo.

El Fuerte de Carchuna y la liberación de prisioneros republicanos.

Tras de la toma de Málaga por las tropas italianas del CTV junto con las de Franco, los republicanos se retiraron hacia Almería y el frente se estabilizó en la provincia de Granada, entre Castel de Ferro y Calahonda.

El castillo de Calahonda, más conocido como Fuerte de Carchuna, se convirtió en prisión y campo de trabajo. Las tropas republicanas, mediante un pequeño desembarco de soldados decididos, rescatarían a los presos de allí. Luego, la Subsecretaría de Propaganda del Gobierno de la República editó un folleto con gran cantidad de detalles, que coinciden en casi todos los puntos con los Partes Militares del Ejercito de Franco.

Sabido el hecho, con testimonios y datos aportados por 4 oficiales prisioneros evadidos del Fuerte, se decidió intervenir. Pensaron en una operación de comandos por sorpresa sobre el Fuerte, realizada por fuerzas escasas pero muy efectivas. Tal como se planearía se realizó con éxito.

 

La Operación de Rescate.

A las 00.10 hs. de la madrugada del día 23 de mayo de 1938, desde el muelle de Castell de Ferro; a 8 kms de Carchuna, dos lanchas se hacen a la mar. Contratiempos de última hora las hacen regresar; Una averió el motor, y la otra perdió orientación, llegó hasta la vertical de Motril ( Una milla naútica, unos 2 kms. mas allá del objetivo) en zona "nacional", pasando desapercibida al enemigo.

La operación, se realizaba a 4 millas dentro de líneas enemigas, por lo qué navegaban en lanchas de pesca, sin luces de posición, en plena oscuridad, sin instrumentos de navegación ni radiofonía y encima muchos comandos no sabían nadar.

Como cobertura, e mismo día a las 22’00 horas; un grupo de soldados y guerrilleros republicanos de la Compañía Especial; voluntarios de la 55 Brigada, perteneciente a la 71 División del XXIII Cuerpo de Ejército; se dirigieron rumbo a Punta del Llano, situada en la costa entre Calahonda y el cabo Sacratif, cerca de Motril.

En su segundo intento, llegaron y desembarcaron en Punta del Llano, con cierto oleaje, a las 24.00h; con otra avería, tuvieron que recurrir a una lancha de remos remolcada por una a motor; esta última no pudo alcanzar la orilla; por lo qué el desembarco de hombres, armas y explosivos, se hizo a nado en las frías aguas de Mayo, en silencio y en la oscuridad de la noche.

El objetivo era liberar a 308 oficiales y soldados del Ejército Republicano del Norte, que se encontraban prisioneros en el Fuerte de Carchuna.

Frente a Carchuna les esperaban enlaces (varios paisanos, algunos marineros y pescadores de Adra (Almería), conocedores de la zona); que facilitaron información muy precisa para la operación.

Después de breves escaramuzas; los guardianes sufrieron algunas bajas, incluyendo al alférez que mandaba el destacamento que vigilaba a los prisioneros; pusieron en libertad a los presos facilitándoles armas y granadas, otros tomaron las armas de sus captores; y todo el grupo con los enlaces regresaron a las líneas republicanas, lo hicieron por la Sierra con algunos suboficiales nacionalistas, leales a la República.

Para facilitar su paso por las líneas del frente "nacional", el 220 Batallón de la 55 Brigada (unidad que cubría el frente costero granadino) lanzo un ataque de distracción apoyado por baterías de artillería y de mortero, así el grupo regresó a sus posiciones sin grandes dificultades antes del alba.

Esta operación, aparece documentada aunque con diferencias, en los libros que Salas Larrazábal y Martínez Bande publicaron. La "Historia de la Cruzada" de Joaquín Arrarás atribuye esta acción a una partida de guerrilleros que actuaban en la retaguardia nacional, Ramón Salas Larrazabal, en su libro "Historia del Ejército Popular de la República", escribe:

"...no fue realizada por una partida de guerrilleros, sino por el desembarco de una pequeña fracción de fuerzas regulares".La "orden general de operaciones de la 55 Brigada para la operación de Carchuna" prevé el desembarco de: un grupo formado de fuerzas de la 230 Brigada, un oficial y quince soldados de ésta, cuatro oficiales evadidos del fuerte de Carchuna y un oficial de División por ella designado, que serán mandados por el oficial del grupo de la 230 Brigada, y, para el ataque a las posiciones facciosas de la carretera, la Compañía Especial de la 231 Brigada”.

Hay que resaltar que semanas después del golpe de mano el boletín "The Volunteer for Liberty", publicó lo siguiente:

“Noticias del frente de Motril hablaban de un sorprendente golpe de mano llevado a cabo el lunes 23 de mayo detrás de las líneas enemigas, por medio del cual los republicanos rescataron 308 prisioneros asturianos empleados por los fascistas en la construcción de fortificaciones. Un grupo de nuestros soldados desembarcó en una pequeña playa a las espaldas del frente fascista, atacando enseguida el Fuerte de Carchuna. Otra unidad les respaldó por tierra, tomando parte en la captura del fuerte. Después que los oficiales de la guarnición fueran fusilados, las tropas se rindieron.

Las Compañías de Servicios Especiales, tenían por misión:

a) organizar y realizar sabotajes en la retaguardia enemiga;
b) recoger información y difundir contrainformación;
c) realizar golpes de mano de todas clases.

Y, en general todas las acciones propias de los comandos armados destacados a operar en campo enemigo". Orden de Operaciones del EPR:

La "Orden General" no indica el número de comandos, pero aclara que:

"la Compañía Especial destacará 3 soldados a mi PC, para peatones de enlace con la misma", y que "enlazará telefónicamente con mi PC, para lo que se facilitará el material necesario".

La "Compañía Especial" era el elemento esencial y fundamental de la acción, comprobado en el plan de operaciones que cita la "Orden General", y donde se fija:

"- Grupo 1: 4 hombres y un fusil ametrallador D.P. Misión: Llegar a la carretera, al kilómetro 11,8, cortar el hilo telefónico entre Motril y Calahonda, emplazar un aparato de carretera para evitar la llegada de tropas facciosas y remplazar un fusil ametrallador para evitar el ataque por la parte norte del Fuerte de Carchuna.

- Grupo 2 (al mando del teniente Luis Caballero): 4 hombres y un fusil ametrallador D.P. Misión: dominar la salida de Calahonda y la carretera para proteger nuestra salida emplazando un fusil ametrallador. Nota: el teniente de este grupo está advertido de avisar la salida de los prisioneros del fuerte a las fuerzas de tierra, con ráfagas de fusil
ametrallador, si antes no se hubiese establecido combate en el fuerte.

- Grupo 3 (al mando del teniente Fernández, de la 71 División): Con 16 hombres y 9 "Schmeisser" nuestros. Misión: lograr ocupar el fuerte, según el plan de los tres tenientes evadidos del mismo.

- Grupo de Municionamiento (a las ordenes del sargento Goff): 2 hombres y un "Schmeisser". Misión: desembarcar diez cajas de bombas, ponerlas en tierra en lugar seguro y custodiarlas hasta que llegue la orden de llevarlas al fuerte. Nota: una vez las bombas en poder de los liberados, los dos hombres con el "Schmeisser" se unirán al Grupo 3 por si fuese necesario abrir brecha en las filas facciosas para la salida.

- Jefe de Operación: Teniente Alto. Desenlace. Misión: una vez enviados los grupos a los respectivos sitios, se establecerá el puesto de mando en la puerta norte. Una vez copado el fuerte, enviar a por las bombas. Después de repartidas las bombas y organizada la retirada de los liberados, el Grupo 1 se unirá al Grupo 2, y, cuando los
liberados hayan rebasado el sitio de los Grupos 1 y 2 unidos, retirarse conjuntamente con ellos".

En la lectura de este plan de operaciones se observa la presencia de extranjeros. Esto tampoco pasó desapercibido en campo enemigo, pues el parte nacional, publicado por Martínez Bande habla del "desembarco de un capitán y 30 extranjeros".

Existen abundantes testimonios sobre los brigadistas norteamericanos del Batallón Lincoln; Irvin Goff "Irv" y William Aalto "Bill" al respecto.

Existen dos libros autobiográficos de Plieseis y Vaupsasov, guerrillero austriaco el primero y asesor soviético para la guerrilla el segundo. Y el periódico "Bayonetas Internacionales" (existe algún ejemplar de este periódico en el archivo de Albacete) de las Brigadas Internacionales (BBII), donde se publicaron nombres y fotos de guerrilleros
extranjeros.

En cuanto a los guerrilleros de procedencia estadounidense, Arthur H. Landis, afirma que tan solo fueron tres, Goff, Aalto y el comandante Alex Kunslich, este último lo describe como un hombre de mediana edad, con aire proletario, pero provisto de buena preparación académica y conocedor de tres idiomas, organizador de descargadores de barcos en el puerto de Nueva York antes de enrolarse en las Brigadas Internacionales, posteriormente preso y fusilado por los "nacionales" durante la guerra civil.

Según el testimonio de Irving Goff, sobre su intervención en la Operación Carchuna, poseemos una interesante información adicional, aunque varían en las fechas:"Fue algo parecido a una pantalla, desembarcamos treinta y cinco comandos con muchas bombas de mano y libramos la acción, breve y sangrienta, sin obstáculos. Durante el repliegue hacia la playa, dos camaradas españoles, otro estadounidense y yo, fuimos interceptados por soldados enemigos y no conseguimos llegar a tiempo a los barcos, que desamarraron sin nosotros.

Nos zambullimos en el mar mientras los fascistas nos disparaban. Los camaradas españoles se ahogaron y vimos impotentes sus cuerpos flotar sin poder acudir en su ayuda. Al amanecer nos escondimos entre los peñascos, y al caer la noche volvimos a nadar hasta territorio republicano. Empleamos tres días para un recorrido de más de cinco kilómetros, para, por fin, estar seguros detrás de nuestras líneas".

El Boletín de Información de la Orden General de Operaciones republicano señala que “el fuerte carece de puertas..., hay dos centinelas, uno en la terraza y otro en la puerta", esto que hacia suponer que una parte de los prisioneros debía de estar acampada en el exterior, tal vez detrás de alambradas.

El fuerte estaba provisto de teléfono, la línea entre Motril y Calahonda había sido cortada, por ello la acción fue de limitada dificultad y su posterior celeridad. Los prisioneros se encontraban a unos dos kilómetros de la línea del frente, pero hay que tener en cuenta que se trataba de un frente adormecido (el pueblo de Calahonda estaba defendido por unos quince hombres entre Guardia Civil y Carabineros) y que la escasez de vehículos obligaba a encerrar a los prisioneros cerca del lugar del trabajo.

Parte del Cuartel General del Ejercito Nacional .

En cuanto al parte de la 33a División nacional, reproducido por Martínez Bande, donde se señala las bajas sufridas así como el armamento desaparecido (El parte nacional - D. N. - Cuartel General del Generalísimo - L.447 - C.12)

"El enemigo, compuesto de un capitán y 30 extranjeros, desembarcó en el Fuerte de Los llanos de Carchuna, asesinando al alférez de las fuerzas de escolta de un Batallón de Prisioneros, armando a estos últimos.

Acto seguido organizaron un ataque a retaguardia de Calahonda, siendo rechazado enérgicamente. Simultáneamente al desembarco enemigo, éste atacó a nuestras posiciones de la línea Calahonda-Conjuro, siendo rechazado.

Las fuerzas de escolta de los prisioneros, en número de 20, que se resistieron a unirse, fueron embarcados y llevados a zona roja".

Diario de la 33a División (23 / 05 / 1938).

En el diario de la 33 División, correspondiente al 23 de mayo de 1938, se dice:

"A las dos horas de hoy, una embarcación tripulada por un capitán rojo al mando de unos 35 o 40 hombres atracaron frente al Fuerte de Carchuna, desembarcando y dirigiéndose a dicho fuerte, donde simultáneamente se produjo una insurrección de las Compañías de Trabajadores (Prisioneros).

Se apoderan de las armas de la vigilancia y se reparte el armamento: fusiles ametralladoras y granadas de mano, que traían en abundancia los de las barcas, asesinando a los Oficiales, Sargentos y algunos soldados.  Armados con los fusiles, fusiles ametralladores, pistolas ametralladoras y bombas de mano se dividen en dos Grupos: Uno intenta ocupar el pueblo de Calahonda, lo que no consigue, debido a la brillante defensa que hace del mismo una Sección de Zapadores, al mando del Teniente Don Juan Basabe.

El otro Grupo, se desplegó tratando de coger de revés nuestras posiciones de primera línea del Subsector de Calahonda.

Al mismo tiempo el enemigo ataca por el frente, intentando ocupar dichas posiciones, fracasando también en este intento, a pesar del apoyo de la Artillería roja. Al amanecer, en vista de este fracaso, se dispersan las fuerzas enemigas, pasándose en su mayoría a la zona roja; se supone que en las embarcaciones marchó un grupo de evadidos.

A las 5 horas, y en previsión de intensificarse el ataque enemigo a nuestras posiciones, el mando de la Brigada ordenó ocupar con la Reserva la 2 línea de posiciones y reforzar las tropas del Subsector de Calahonda, y el de la División dispuso el emplazamiento de dos Compañías del 5† Batallón Bandera de F.E.T., para situarse en el kilómetro 9 de la carretera de Almería, mientras el Primer Tabor de Regulares efectuaba la limpieza de la zona entre la primera y segunda línea de posiciones.

Como impresión que domina en todo el desarrollo de la evasión de los prisioneros, prevalece la de que, con toda seguridad, hubo un previo acuerdo entre el enemigo, las dos Compañías de prisioneros y el personal de vigilancia, facilitado por 3 individuos del Batallón, que desertaron hace pocos días, lo que se demuestra por el escaso número de bajas que hay en las proximidades, probablemente de personal adicto, y de no existir señales de lucha.

A las 20 horas quedan en sus emplazamientos normales el Tabor y fuerzas del 5† Batallón Bandera de F.E.T.; el 6† Batallón de Oviedo, se repliega a Motril a las 8 horas del día 24.

Parte de Bajas del Ejército Nacional:

Total desaparecidos personal de escolta: Sargentos tres, cabos cuatro, soldados veinte, total veintisiete. Total Bajas escolta Compañías Trabajadores: muertos, Alférez 1, Suboficiales 2, cabos 1, total 4; Heridos, Sargentos 3, soldados 2, Total 5, Total de individuos trabajadores (asturianos) desaparecidos: 250. Bajas: Cabos muertos 1, entre trabajadores y milicianos 20, total 21.

Total prisioneros trabajadores 12. Bajas de Unidades Propias. V Bon. Bandera de F.E.T., 1; 13 Bon. Oviedo, 5; 16 Comp Zapadores, 2. Total heridos, 8.

Armamento desaparecido: fusiles Mauser 26, fusiles Mauser mejicanos 4, mosquetones 4 y carabinas 5. El Coronel Jefe de la División y personal de E. M. se trasladaron al Subsector de Calahonda (Motril) recorriendo los lugares y posiciones donde ocurrieron los hechos citados anteriormente. (D. N. - Cuartel General del Generalísimo - L.453 -C.2.).

Fusilamientos y deserciones.

Según hemos podido saber hasta ahora, aquí tenemos los nombres de los fusilados por los guerrilleros, en concreto fueron 1 alférez, 2 sargentos y 1 cabo todos ellos pertenecientes al Regimiento de Infantería "OVIEDO nº8", los cuales están inscritos como fallecidos en acción de guerra en Carchuna en el Registro Civil de Motril:

Alférez JOSE LEON MARTINEZ, sargento EZEQUIEL MONTERO SOLANA, sargento JOSE CARRION FUENTES, cabo JOSE VELASCO HURTADO.

Aunque en esta caso Joaquin Fernandez Canga en su carta a la revista Historia y Vida dice que la división que manda Luis Bárzana era la 21 Division, cuando en realidad era la 71 División y no perteneciente al XXII Cuerpo de Ejército, sino al XXIII CE, al mando de José Maria Galán.

También comenta que se les unieron 2 sargentos, aunque creemos que fueron cinco en total , que eran los siguientes sargentos: RAFAEL GUERRERO RODRIGUEZ (malagueño, era el de más confianza para los asturianos), SALVADOR ROJAS ROJAS (malagueño), FRANCISCO ROQUE CLARO.JOSE MUÑOZ CUENCA ( herido por una bomba en la toma del fuerte) y FRANCISCO GIL FERNANDEZ.

Total desaparecidos personal de escolta: Sargentos tres, cabos cuatro, soldados veinte, total veintisiete. Total Bajas escolta Compañías Trabajadores: muertos, Alférez 1, Suboficiales 2, cabos 1, total 4; Heridos, Sargentos 3, soldados 2, Total 5, Total de individuos trabajadores (asturianos) desaparecidos: 250. Bajas: Cabos muertos 1, entre trabajadores y milicianos 20, total 21.

Total prisioneros trabajadores 12. Bajas de Unidades Propias. V Bon. Bandera de F.E.T., 1; 13 Bon. Oviedo, 5; 16 Comp Zapadores, 2. Total heridos, 8.

Armamento desaparecido: fusiles Mauser 26, fusiles Mauser mejicanos 4, mosquetones 4 y carabinas 5. El Coronel Jefe de la División y personal de E. M. se trasladaron al Subsector de Calabonda (Motril) recorriendo los lugares y posiciones donde ocurrieron los hechos citados anteriormente. (D. N. - Cuartel General del Generalísimo - L.453 - C.2.).

Influencia del XIV Ejército republicano.

Los Boinas Verdes americanos (Green Berets) eran la unidad directamente descendida de la O.S.S. de la 2a Guerra Mundial, cuya doctrina fue muy influenciada por los veteranos americanos, brigadistas internacionales del XIV Cuerpo de Ejercito Guerrillero republicano durante la Guerra Civil Española, así como los futuros comandos "spetnaz" provendrían del Servicio Secreto ruso SMERSH y NKVD, en la II-GM, como Elizaveta Parshina y A. Sprugis.

Algunos de los veteranos guerrilleros e instructores, brigadistas internacionales rusos morirían fusilados o recluídos en Siberia, en las purgas políticas de Stalin a su regreso de España.

Unidades como, los USMC Raiders, Rangers, O.S.S., Comandos Britanicos S.A.S, recibieron toda la atención de la prensa internacional, mientras que el XIV Cuerpo de Ejercito quedó lamentablemente en el olvido. Probablemente el XIV Cuerpo fue la primera unidad verdaderamente guerrillera de estas caracteristicas en la guerra moderna.

En su libro "OVER THE ABYSS", escrito por el militar I.G. Starinov dedica 2 capítulos a sus experiencias personales como instructor en este cuerpo guerrillero español. La experiencia de estas fuerzas de comandos en la Guerra Civil Española jugó un papel importante en la doctrina de ambos lados de las pequeñas contiendas en la posterior Guerra Fria.

Los campos franceses.

Cientos de miles de soldados republicanos y civiles pasaron la frontera francesa ante el avance franquista en Cataluña donde fueron recluidos en campos de concentración por las autoridades galas.

Había 22 campos en Francia: Barcarès, Agde, Saint-Cyprien, Argelès-sur-Mer, Berk Plage, Montpellier Chapallete, Fort Mahon Plage, Tour de Carol, Septfonds, Baste-les-Foages,

Bram, Haros, Gurs, Vernet d'Ariège, Rivesaltes, el castillo templario de Cotlliure utilizado como prisión, Rieucros y, en el norte de África, Camp Morand, Meridja, Djelfa, Hadjerat-OM'Guil y Ain-el-Curak. En estos campos se reorganizan las fuerzas políticas antifranquistas.

Octubre de 1940 en el campo de Argelès-sur-Mer el Partido Comunista de España (PCE) y las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), deciden organizar una acción antifascista en la Francia no ocupada, junto con los franceses, contra los ocupantes y el gobierno títere de Vichy. Luego se comienza a participar a gran escala en la lucha contra la ocupación.

 

La Resistencia .

El 11 de octubre de 1940 el gobierno de Vichy pone en marcha las Compañías de Trabajadores Extranjeros (CTE), que permitieron la salida de los campos a los prisioneros con destino a las fábricas, respondiendo a las necesidades económicas del momento.

Esto aumentó las posibilidades de fuga. Después se instaura el Servicio de Trabajo Obligatorio (STO) para los franceses, para proporcionar mano de obra a las fábricas de armamento y a las obras de fortificación del Muro Atlántico.

En las montañas se organizan campamentos de jóvenes que huyen del STO y se unen los españoles escapados de las CTE's, para formar la filas de la Resistencia. Con un carácter civil antes que militar. Se empieza a utilizar la palabra maquis para llamar a los campamentos, y para sus ocupantes se utilizará maquisards.


La formación de la AGE.

Los refugiados españoles se integraron en diferentes movimientos de la Resistencia, y también crearon unidades autónomas.

En abril de 1942 en una reunión de grupos de combate hispanos, deciden coordinarse adoptando el nombre de XIV Cuerpo del Ejército de Guerrilleros Españoles, del que se consideran sucesores.

En mayo de 1944 el XIV Cuerpo se reconvierte en la Agrupación de Guerrilleros Españoles (AGE), en la que estaban encuadrados la mayor parte de los combatientes españoles en suelo francés. Esto conlleva la desvinculación de los FTP (Franco-Tiradores y Partisanos), el brazo armado del comunista Frente Nacional francés, con quienes se había colaborado estrechamente.

Hasta esa fecha, los resistentes españoles habían participado en numerosas acciones armadas contra el invasor nazi, llegando incluso a liberar varias poblaciones del sur de Francia.

Los combatientes españoles en la Resistencia fueron alrededor de 10.000. Con la guerra ya encauzada en Francia, los españoles ponen su objetivo en el sur de los Pirineos.

La Federación de Guerrillas de León-Galicia.

Mientras en Francia los exiliados combatían al nazismo, en España se organizaron grupos guerrilleros conformados por huidos.

La Federación de Guerrillas de León-Galicia, fue el más importante, los comunistas la tomaron como ejemplo para el resto de Agrupaciones Guerrilleras.

Se inició oficialmente en la primavera de 1942, su congreso fundacional se celebra en los montes de Ferradillo (Montes Aquilanos), cerca de Ponferrada. Integraban sus filas, socialistas, cenetistas, anarquistas, ugetistas, comunistas y combatientes sin militancia definida. Se prohibió el proselitismo, a fin de mantener la armonía entre las diversas tendencias políticas.

A lo largo de 1943 la Federación resultó muy castigada en enfrentamientos con la Guardia Civil, la Policía Armada y el Ejército.

El 1 de abril editaron el primer número de El Guerrillero, órgano de expresión de la Federación que alcanzaría en ediciones posteriores una tirada de trescientos ejemplares, imprimidos clandestinamente en Santalla del Bierzo (El Bierzo-León).

Eran la única organización guerrillera en España hasta este año, en que nace el Comité de Milicias Antifascistas de Asturias. En el resto del país, la guerrilla tiene menor organización. A partir de 1944 la influencia comunista orientará a la Federación, hacia actividades de carácter más ofensivo. En 1945 se transformará en la IV Agrupación Guerrillera.

Su actividad estuvo presente en los montes de León, oriente de las provincias gallegas, zona de El Bierzo y la Sanabria zamorana. 

Guerrilleros famosos fueron Manuel Girón y el anarquista Marcelino de la Parra.

La invasión del valle de Arán.

Los maquis entraron en España, entre 4000 y 7000 guerrilleros por el Valle de Arán y otras zonas del Pirineo, bien equipados y con armamento pesado, el 19 de octubre de 1944, cuando los nazis fueron desalojados del sur de Francia.

Se denominó Operación Reconquista de España, fué planeada por el Estado Mayor de la AGE. Se creó la División 204ª, formada por 12 brigadas al mando de Vicente López Tovar, para la invasión.

El objetivo era la conquista del sector de territorio español comprendido entre los ríos Cinca y Segre y la frontera francesa. Luego se declararía la zona conquistada bajo el gobierno de la República presidida por Juan Negrín, por entonces en el exilio; para provocar un levantamiento general en toda España contra Franco. Hipotéticamente, ello obligaría a intervenir a los aliados para "liberar" España al igual que estaban "liberando" el resto de Europa.

El ataque principal por el valle de Arán, se vió complementado por operaciones de distracción, en otros valles pirenaicos durante las semanas previas, para distraer las fuerzas enemigas.

También debían evaluar la situación en el interior y contactar con grupos de huidos. Los puntos más importantes de penetración fueron Roncesvalles, Roncal, Hecho, Canfranc, Arán, Andorra y Cerdaña; hubo operaciones menores en otros puntos.

Las ofensivas fueron repelidas por un gran número de efectivos que el gobierno de Franco trasladó a la zona, compuesto por guardias civiles, policía armada y batallones del ejército de toda la región militar.

El gobierno franquista encargó a Rafael García Valiño, Jefe del Estado Mayor del Ejército, la defensa de la frontera franco-española, dirigida por los generales José Moscardó y Juan Yagüe contando con 50.000 hombres.

El 3 de octubre de 1944 se inicia la ofensiva de la división 102; cuando la 45ª brigada guerrillera de la UNE, de unos 250 hombres, entra por Roncesvalles enfrentándose con la policía armada en Portillo de Lazar (Navarra). Mueren dos policías armados y un Guardia Civil.

El día 5, la 153ª brigada penetra por el valle de Roncal con 400 guerrilleros. El 8 de octubre, el batallón Legazpi XXIII del ejército franquista se desplazó de San Sebastián al Pirineo navarro para detener las acciones guerrilleras.

La división 204 de guerrilleros, liderada por el coronel Vicente López Tovar, estructurada en doce brigadas, con sus batallones y compañías de unos treinta hombres, fué la encargada de llevar a cabo la operación principal.

Los objetivos militares eran tres: tomar el puerto de la Bonaigua para evitar la llegada de refuerzos franquistas, tomar la ciudad de Viella para establecer la capital y crear una vía de comunicación segura con Francia por Pont de Rei, para recibir refuerzos o retirarse.

El 19 de octubre de 1944 a las seis de la madrugada, armados con fusiles franceses, checos y alemanes, subfusiles Sten y ametralladoras Bren, algunos morteros del calibre 81 y un antiaéreo, los hombres de la división 204 iniciaron el avance.

En tres columnas con la finalidad de convergir las tres al sur de Viella: la principal, compuesta por las brigadas 7ª, 9ª, 11ª, 15ª, 410ª, 471ª, 526ª y 551ª, por el valle central con el objetivo de tomar Viella la segunda que avanzó por el valle del Gállego con las brigadas 21ª y 468ª, la tercera que entró a España por el Port Vell de Lérida con las brigadas 3ª y 402ª.

En el bajo Arán la progresión del maquis fue muy rápida, la brigada 11ª entró por Puerto de Benasque, girando hacia Hospital de Viella, para cerrar el paso a los refuerzos franquistas.

La brigada 551ª, entró por el Puerto de Era Roqueta y se dividió en tres columnas: una se dirigió a Bausen y Canejan provocando la huida de la Guardia Civil, la segunda columna se dirigió a Les, ocupando Porcingles y tomando a 10 guardias civiles como prisioneros.

La tercera entró por los pasos de Estiuera y Cuma, dirigiéndose hacía Bossòst, donde la Guardia Civil ofreció resistencia desde su cuartel. La 410ª brigada, se introdujo por el Puerto de Tavascan en dirección a Las Bordas donde encontró una resistencia de la segunda compañía del Batallón Albuera.

En el Naut Aran la resistencia fue más dura. La 9ª brigada entró por el Puerto de Orla en dirección a Salardú, ocupando Baguerge mientras uno de los batallones se instalaba en unos cerros desde donde se controlaba la carretera Tremp-Viella y el resto de la brigada atacaba Salardú sin poder tomar el pueblo.

En sus inicios la operación fue un éxito, ocupando Bausen, Canejan, Porcingles, Pradell, Lés, Bossòst, Era Bordeta, Vilamós, Benòs, Bòrdes, Aubèrt, Betlan, Vilach, Mont, Montcorbau y Vila, estableciendo en Bossòst el estado mayor el día 20 de octubre donde permaneció hasta la retirada, parando la ofensiva el día 23 en las afueras de Viella, donde se habían fortificado José Moscardó con la Guardia civil y el ejército.

Los principales combates tuvieron lugar en Bossòst y en Salardú el día 19, y en Era Bordeta y Bòrdes, el día 20. A la salida del túnel de Viella estaba esperándo el general Moscardó con varias decenas de miles de soldados, tanques y artillería; fuerza contra la que había posibilidad.

Permanecer en el Valle de Arán no tenia ya sentido; seràn desalojados fácilmente y avanzar por el túnel de Viella, era meterse de cabeza en una trampa sin salida.

Santiago Carrillo.

Los primeros refuerzos del ejército franquista, el 5º Batallón de Cazadores de Montaña, la Legión y regulares llegaron al Puerto de la Bonaigua el día 19, no pudiendo ser ocupado por el maquis y sin el cual la defensa de las posiciones tomadas era imposible contra la superioridad de los franquistas. Tampoco se produjo el esperado levantamiento popular y muy pocos hombres se unieron a los guerrilleros antifranquistas.

Las fuerzas franquistas establecidas en la frontera, sorprendidas en un primer momento, reaccionaron y un gran despliegue militar amenazó con rodear a los guerrilleros y eliminarlos con un ataque por la retaguardia de la 42ª división del ejército franquista, o esperar en la otra boca del túnel de Viella a que saliesen.

El 27 de octubre, reunido Santiago Carrillo con el estado mayor de los guerrilleros españoles en Francia, decidieron desistir de la ocupación y toma de Viella e iniciar la retirada.

Lugo Charles de Gaulle desarmó a los guerrilleros asegurando la tranquilidad con Franco, a quien reconoció oficialmente el gobierno, el 16 de octubre.

Las Agrupaciones Guerrilleras.

El fracaso de la Operación Reconquista de España, cuyos datos oficiales señalan 588 bajas entre los guerrilleros; cambió el PCE; Jesús Monzón quebró en su carrera política, fué capturado en Barcelona y encarcelado hasta su indulto en 1959, exiliándose a México. Santiago Carrillo, en cambio, vio reforzada su carrera.

Pese al descalabro , la moral del exilio español no decayó, aún parecía posible un derrumbe del fascismo en contexto internacional. Se incrementó la actividad guerrillera, gracias a la incorporación de nuevos contingentes a través de la frontera y se reorganizaron las partidas.

El PCE, desde el exilio, promovió la creación de las Agrupaciones Guerrilleras y coordinando las acciones entre ellas. Tomó como modelo la Federación de Guerrillas de León- Galicia.

La más activa fue la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón (AGLA), que actuó en la zona comprendida entre el sur de Teruel, interior de Castellón y el norte de Cuenca.En 1948 el PCE cambia de estrategia y, a instancias de Stalin, renuncia a la lucha guerrillera.

Ello supone el declive de las agrupaciones, muy castigadas por la represión. Las Agrupaciones Guerrilleras pasan a denominarse Comités de Resistencia. La nueva orientación, sin embargo, no se hace efectiva sobre el terreno y, finalmente, la evacuación general es decretada en 1952.


El final de los últimos maquis.

El declive y desaparición del maquis español se debió a diversos factores. Por un lado, conforme las naciones viraban hacia la Guerra Fría se hizo evidente que no se contaba con apoyo extranjero, se produce entonces el cambio de estrategia del PCE, abandona la vía guerrillera, y suspende el apoyo a las partidas. Desde entonces las organizaciones anarquistas concentraron el máximo número de guerrilleros e infraestructura.

Por otro, las fuerzas franquistas generaron un enorme desgaste en las zonas guerrilleras. Utilizaron tácticas represivas que iban desde las batidas, a la utilización de "contrapartidas" guerrilleras para desenmascarar a los enlaces, o la tierra quemada que pusieron en práctica en el Maestrazgo.

La guardia civil desalojó amplias zonas de montaña donde encontraban apoyo, intentando con la evacuación de la población privar a la guerrilla de su sustento. El uso de la tortura fue una práctica habitual en los interrogatorios.

El bloqueo informativo fue total. Fuera de las áreas afectadas se desconocían las actividades del maquis. Cuando aparecieron noticias en la prensa, se refirieron a los guerrilleros con el nombre de bandoleros, para despojar sus acciones de sentido político. Poco a poco los guerrilleros quedaron solos.

En los últimos años se intentó pasar a Francia para escapar del cerco. Las detenciones se sucedieron en estos últimos tiempos. Muchos guerrilleros y colaboradores fueron juzgados sumariamente, fusilados o encarcelados. Otros murieron a manos de la guardia civil en aplicación de la Ley de fugas.

Aunque el periodo de mayor actividad guerrillera comprende desde 1938 hasta comienzos de la década de los 50, algunas partidas continúan en pie de guerra, cada vez más acorralados. El final lo marcan las muertes a balazos del militante de la CNT Quico Sabaté en el 60; Ramón Vila, Caracremada, en el 63, ambos en Cataluña, y José Castro Veiga, Piloto, en Galicia en marzo del 65.

Los escenarios.

Los maquis se movían principalmente por zonas montañosas de toda la península, preferenciando las zonas boscosas o provistas de vegetación densa que proporcionara cobijo.

Se eligieron áreas donde se contaba con la colaboración de la población; sin el apoyo de ésta difícilmente podría sostenerse un grupo guerrillero.

A veces la presencia de partidas en determinadas zonas se debió a la reagrupación en los montes más cercanos de contingentes de huidos de las poblaciones locales.

En zonas de clima adverso, como las montañas de León, era frecuente que los maquis estuvieran escondidos, en pequeños grupos o en casas de apoyos dentro de los pueblos, especialmente durante los meses invernales.

Entre las grandes zonas de máxima actividad guerrillera destacan la cornisa cantábrica, desde Galicia hasta Cantabria, con especial incidencia en las montañas de Asturias y norte de León; el Levante, concretamente el área comprendida entre las provincias de Teruel, Castellón, Valencia y Cuenca; Centro, que englobaría Extremadura, norte de Córdoba, Ciudad Real, Toledo y montañas del Sistema Central; y sur de Andalucía, comprendiendo dos zonas independientes, Cádiz por un lado y Granada-Málaga por otro.

Hubo actividad también en otras áreas de menor extensión, como en La Mancha, en el Alto Aragón o en la zona del Bages y el Berguedá en Cataluña.

En las ciudades también actuaron grupos de resistentes armados. Los guerrilleros actuaron en varias localidades catalanas y en Barcelona , donde la amplitud de la lucha armada fue más destacada, mayoritariamente por anarquistas.

Esta ciudad tenía un respaldo social amplio, actuando bajo los acuerdos de la clandestina Confederación Nacional del Trabajo y la sección de Defensa Interior. En Madrid la guerrilla urbana tuvo un carácter predominantemente comunista, apoyada por el PCE. Su vida fue efímera. Otras capitales donde también hubo actividad guerrillera fueron León, Granada, Valencia y Bilbao.

El carácter generalmente rural y aislado de las localizaciones de la actividad guerrillera, favorecía el desarrollo de la misma, aunque supuso un notable obstáculo para la consecución de sus objetivos. Dado el bloqueo informativo, tan sólo los escasos y dispersos habitantes locales fueron conocedores del conflicto.

A la mayor parte de la población española se la mantuvo en la ignorancia en relación a la guerra de los montes.

 

Los enlaces.

Para el sostenimiento de la actividad guerrillera resultó fundamental el apoyo de sectores de población civil, conocidos como enlaces. Se utilizaron otras denominaciones como guerrilleros del llano o milicias pasivas.

Proporcionaron a los grupos armados alimento y cobijo cuando era necesario, pero también información. También desempeñaron funciones de correos u otros encargos para las partidas.

Los enlaces estaban mucho más expuestos que los maquis a la actividad represiva de las fuerzas del orden. Conformaron una cantera de combatientes, puesto que en caso de ser descubiertos, el único camino para evitar la detención consistió en echarse al monte.

Es por ello que en el comienzo de los años 50, cuando la actividad guerrillera ya daba sus últimos coletazos, todavía siguen incorporándose hombres y mujeres a las partidas.

El número de enlaces fue mucho mayor que el de combatientes. Durante los años de actividad guerrillera en España, fueron detenidas 20.000 personas por colaborar con el maquis.

En las ciudades se efectuaban estos enlaces habitualmente mediante miembros de las organizaciones políticas a las cuales pertenecían los guerrilleros, especialmente en Barcelona es destacable la actuación de los militantes de la CNT