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Desde 1797 en adelante
las estadísticas indican que el porcentaje perteneciente a la mitad
de la población corresponde a las mujeres, del cual en una mayor
proporción se ven reflejadas las solteras seguidas de la casadas y
posteriormente de las viudas.
Este dato es uno de los
grandes condicionantes de las mujeres en la época puesto que ser
soltera suponía un problema considerando que la sociedad las
limitaba a ejercer una única profesión la de esposa y madre.
También hay que tener
encuentra los matrimonios ya que si estos se desarrollan tarde es
indudable que a la larga produzca una disminución de la natalidad y
por lo tanto un problema social.
Desde 1564 hasta 1870 se
pone en vigor la ley de matrimonio civil, existe una libertad de
matrimonio tanto para el hombre como para la mujer incluso se
permite a las viudas volverse a casar después de el año del
fallecimiento de su marido . También hay que señalar que la idea
con respecto al matrimonio que sigue predominando en la época es la
de casarse con el consentimiento del padre.
El matrimonio suponía
para la mujer la obligación de obedecer al marido . La falta de
obediencia por parte de la esposa podía ser castigada por la
autoridad, al igual que las desavenencias y los escándalos en los
matrimonios. En cambio el marido para llegar a ser castigado por la
autoridad debía maltratarla .
En lo que se refiere al
adulterio la mujer sería castigada perdiendo sus derechos en relación
al patrimonio de su matrimonio y el castigo que le impusiera su
marido .
Otro aspecto que debe
analizarse son las tasas de natalidad y mortalidad que durante
finales del siglo XVIII y principios del XIX. Son elevadas a aunque
a partir de entonces se va a dar en España un ciclo demográfico
moderno. Según J Nadal. El transcurso demográfico que se va a
producir en España a diferencia del resto de los países europeos
son básicamente la reducción de la mortalidad catastrófica, la
disminución de la mortalidad ordinaria sobre todo la infantil y el
descenso progresivo de la fecundidad. Y según el demógrafo Massimo
Bacci la natalidad comienza a descender a partir de 1769 y sobre
todo de 1860 produciéndose con mas fuerza en zonas industrializadas
como puede ser Cataluña. Ha esto hay que añadir además el inicio
del control de la natalidad o lo que es lo mismo el conocimiento de
los métodos anticonceptivos. Por otro lado esta la mortalidad que
tiene su incidencia en la sociedad debido a las enfermedades
infecciones. Las principales las fiebres puerperales y las
enfermedades endémicas como el cólera o la fiebre amarilla. A esto
hay que añadir las deficientes condiciones en que tienen lugar los
partos, que, habitualmente, sólo cuentan con la ayuda de alguna
mujer experimentada o, en el mejor de los casos, de la comadrona,
que no cuenta con el material suficiente.
Además J J Agius afirma
que para el año 1885 un gran número de muertes entre las mujeres
recaerá sobre las viudas en mayor medida que las casadas debido a
las penosas condiciones de trabajo que estas debían soportar para
sobrevivir o para sacar adelante a sus hijos.
Y es que en la época lo
que supone la mujer o no en la sociedad es un tema muy debatido que
llega a ser recogido incluso por filósofos, médicos y moralistas
para su estudio.
La opinión mas
generalizada es que la mujer es claramente inferior al hombre dada
su naturaleza es decir, la mujer sugiere mas bien una idea de
debilidad y por ello ya no es considerada en ningún aspecto igual
que el hombre por ejemplo en cuanto a su educación. Las mujeres debían
de ser educadas con miras a el mantenimiento del hogar, el cuidado
de los hijos y la atención de sus esposos.
Pero aunque esta era la
idea central como siempre había versiones de todo tipo.
Había científicos que
pensaban que las mujeres eran seres racionales pero que aun así no
deberían realizar trabajos que les impidieran dedicarse en mayor
medida a su familia.
También comienza a
causar preocupación durante el s. XIX la higiene, la salud
femenina, la castidad , la histeria, la maternidad, el bautismo de
los fetos ante el riesgo de muerte de la madre, la recomendación de
las relaciones conyugales ( solo para restablecer la salud) y la
prostitución .
La histeria comenzaba en
la pubertad y llegaba hasta los veinticinco años, edad en la que la
mayoría de las mujeres pensaba en casarse, por lo que si el
matrimonio no podía llegar a realizarse o enviudaban tempranamente
las mujeres caían en este estado caracterizado por las manías, los
delirios y la melancolía .
En cuanto a la
maternidad adquiere notable interés hacer saber a las mujeres
embarazadas las medidas que debían tomar para no dañar al feto y
los conocimientos básicos acerca de la crianza de sus hijos .Entre
las familias de clase alta estaba muy difundida la costumbre de
contratar nodrizas aunque se difundió la idea de que estas eran
transmisoras de enfermedades por falta de higiene etc
La vida de las mujeres
de las clases medias y altas transcurría en el hogar. Las tareas de
la casa se hacían muy pesadas debido a la falta de electricidad ,
has , agua etc.
Diariamente su trabajo
era preparar el fuego en la cocina, el desayuno , limpiar la casa,
hacer la compra , llevar el agua... Por la tarde solían coser,
lavar y planchar la ropa etc.
También había
actividades sobre las que desarrollaban mas tiempo dependiendo de
las estaciones. En otoño e invierno por ejemplo dedicaban su tiempo
sobre todo a la compra de leña y carbón y preparación de las
estufas para mantener el calor en la casa, la limpieza y preparación
de carnes por la caza etc.
Estas labores solían
hacerlas la nodriza tanto en las clases altas como en las clases
medias pero dentro de las casas de la aristocracia estas labores
estaban mas repartidas entre los mayordomos, los cocineros , los
criados / as , los caballerizos, las niñeras , las camareras etc.
Sus condiciones de
trabajo eran lamentables. Podían estar disponibles a cualquier hora
del día y de la noche y les pagaban unos muy bajos salarios. Ha
esto hay que añadir además las malas condiciones de alojamiento ,
vivían en buhardillas , sótanos etc.
Por otro lado las
mujeres en las clases trabajadoras tenían que hacer frente a todo
este trabajo ellas solas y muchas de ellas,, además , hacer frente
a una intensa jornada de trabajo.
Las ideas de la
ilustración que consideraban la educación como un importante
instrumento de reforma social influyeron en la revolución burguesa
que estaba convencida de la necesidad de la enseñanza pública .
La evolución de la enseñanza
en España estaba marcada por la evolución política y también por
el crecimiento urbano y el proceso de industrialización que
demandaba la participación de las mujeres por lo que surgió la
conciencia de que estas deberían recibir una educación que apoyara
el desarrollo y no al contrario . Por otro lado, según varios
pedagogos de finales del s.XVIII y principios del s. XIX , una buena
educación de la mujer es prioritaria puesto que es ella la que
fundamentalmente instruye a sus hijos que posteriormente desarrollan
un trabajo en la sociedad.
Por ello la educación
de las mujeres debe ser la específica para que estas puedan
mantener y desarrollar la especie. En 1814 se presentó un proyecto
para el arreglo de la enseñanza pública que establecía por un
lado la creación de escuelas públicas para enseñar a las niñas a
leer y a escribir con intención moral no de carácter general e
indispensable como a los niños y a las adultas las tareas del hogar
y por otro lado el número de escuelas que debían de organizarse y
el lugar donde se establecerían . Las propuestas sobre la creación
de un sistema de enseñanza primaria fueron abandonadas durante la
Restauración de Fernando VII , y solamente a partir del trienio
liberal se reiniciaron los proyectos para regular la enseñanza
primaria .
Se estableció que las
niñas recibieran la misma educación que los niños sin embargo
todavía perduraban varias horas que las niñas debían dedicar a la
enseñanza del hogar y las escuelas que restringían su acceso a
solo chicas o solo chicos .
Todo ello tuvo escaso
impacto en la educación femenina puesto que la red de escuelas públicas
era muy reducida y en todo caso los medios puestos a disposición de
la educación femenina eran muy escasos. Solamente a partir de la
iniciativa privada,, bien de órdenes religiosas, bien de
particulares, se crearon colegios encargados de propiciar una enseñanza
más amplia .Como ejemplo es importante citar a la Escuela
Lancasteriana y la Escuela Ramona Aparicio
Durante los años
treinta se sentarán las bases legislativas que darán un importante
impulso a la instrucción pública . Los políticos reformistas de
los años treinta consideraban que la educación era sin duda un
instrumento contra la revolución puesto que esta serviría para
enseñar a la población valores morales y respeto a los poderes
establecidos .Un importante defensor de esta idea fue pablo
Montesinos que a su vuelta a España en 1833 tras unos años de
exilio dedicó su esfuerzo al impulso de la educación popular y muy
especialmente la de los niños y las mujeres. Las escuelas de párvulos
por él creadas ofrecían una educación física y moral a los niños
y a las niñas de familias pobres. En ellas, Montesinos consideraba
que era muy importante la presencia de una maestra en sustitución
de la madre . Estas escuelas tenían además una serie de ventajas
para las mujeres de familias pobres y de las clases pudientes .
En 1838 , la ley de 21
de julio constituye el primer proyecto de implantar realmente la
enseñanza a nivel estatal entre la población infantil de ambos
sexos . Se proponían tres objetivos : reorganizar los estudios de
primera enseñanza dividiéndolos en dos niveles, elemental y
superior , extender la educación mediante el impulso de escuelas
privadas y la creación de nuevos establecimientos públicos y
mejorar el nivel de conocimientos de maestros y maestras . No
obstante la ley seguía teniendo una serie de restricciones como por
ejemplo, establecía que debían existir escuelas separadas para las
niñas donde la enseñanza fuera igual a la de los niños pero con
las modificaciones que exigía la diferencia de sexo . La educación
elemental comprendía a partir de entonces las siguientes materias:
principios de religión y moral, lectura y escritura, principios de
aritmética y elementos de gramática castellana y el nivel superior
: nociones de aritmética , elementos de geometría, dibujo lineal ,
nociones de física, historia natural e historia de España .
La ley de Claudio Moyano
de 1857 supone el proyecto definitivo de extender la educación
primaria elemental a toda la población ya que se declaró
obligatoria para todos los españoles, sin embargo la situación política
que atravesó el país durante todo el siglo XIX , así como los
problemas presupuestarios, mermaron la eficacia de las medidas
legislativas como por ejemplo siempre se presentaban mas pegas a la
hora de aceptar alumnado femenino que masculino , siguió
predominando la idea de que para la función social a la que estaba
predestinada la mujer no necesitaba de extensos conocimientos puesto
que solo se esperaba de ella un buen adiestramiento en las labores
del hogar, los contenidos educativos de la enseñanza estatal se
establecieron de forma diferente para el alumnado masculino que para
el femenino etc.
_ INCRUSTAR
Word.Document.8 \s ___ Lágrimas y sus colaboraciones
habituales con La España Literaria, El Ateneo, La Verdad Católica,
Gran Mundo, etc. Pero donde se refleja la personalidad de
las escritoras es en sus cartas.
__ · Gertrudis Gómez
de Avellaneda. Hija del capitán de navío Manuel Gómez
de Avellaneda y de Felisa de Arteaga, nació en 1814 en Puerto Príncipe
(Cuba). En 1839 en Sevilla empieza a colaborar por primera vez con
"La Aureola".
En 1840 se traslada a
Madrid y tiene una intensa vida literaria: Espronceda, Rivas,
Zorrilla, Quintana, Rosa de Togores, Bretón, Hartzenbusch, Nicasio
Gallego, la reciben en su círculo de escritores, a lo que no es
ajeno su belleza y fuerte atractivo personal. Entre su principales
obras se encuentran Alfonso Munio, Baltasar, Saúl y sin duda
sus Poesías, coleccionadas entre 1841 y 1850.
__ ·
Carolina Coronado. Nace en 1821 en Almendralejo (Badajoz)
hija de Nicolás y María Antonia Romero. A los diez años realiza
su primera composición poética "A la muerte de una
alondra" y en 1839 El Piloto.
A partir de 1843
colabora en publicaciones periódicas como el Semanario
Pintoresco Español, la Revista Española de ambos
Mundos, El Álbum Ibero-Americano o revistas femeninas como El
Pensil del Bello Sexo o El Ángel del Hogar. En 1848 se casa con
Horacio Perry. En su producción poética destacan La flor del
agua, La clavellina, El amor de los amores y en la novela La
luz del Tajo y Jarilla.
· Rosalía de
Castro. Sólo se sabe
con certeza que fue bautizada el 24 de febrero de 1837 en el
Hospital Real de Santiago, de "padres incógnitos", como
reza en su partida de nacimiento.
En 1856 en Madrid se
publica su primer libro que es elogiado por Manuel Martínez Murguía.
En 1858 se casa con él y tiene 6 hijos. En 1863 publica Rosalía su
primer gran libro Cantares gallegos, y en 1864 publica una
novela Ruinas y dos artículos de costumbres El cadiceño
y Las literatas. En 1867 publica El caballero de las botas
azules que fue bien recibida por la crítica y por los lectores.
__Uno de los aspectos más
importantes de su obra era su concepción sobre el amor. En Cantares
gallegos, el amor romántico, individual, se transforma en el
amor del pueblo gallego; y, en sus obras de la madurez, Follas
novas, En las orillas del Sar y El primer loco, el tema
amoroso se enriquece, se ahonda, pero al mismo tiempo se ensombrece
cada vez más y el amor se identifica con la nostalgia del paraíso
perdido. El 15 de julio de 1885, a los 48 años, fallecía en su
casa de Padrón.
Concepción
Arenal.
Nació en El Ferrol el
31 de enero de 1820. Hija de Angel del Arenal y de la Cuesta y de
María Concepción Ponte Ferreira. Su padre muere en prisión a los
39 años y a los 12 años Concepción descubre unos viejos libros
con los que su padre había iniciado su carrera de leyes, y entonces
ella dice que quiere ser abogado.
A los veintiún años
decide entrar en la universidad pero para ello se disfraza de
hombre. Al descubrirse que es una mujer, sólo sale a su defensa
Fernando García Carrasco. Más tarde gracias a él la escritora
queda autorizada para asistir a clase.
En 1847 se casa con
Fernando. En Oviedo escribe Los hijos de Pelayo y La
historia de un corazón. Se queda viuda en 1855 y ese
mismo año establece las Conferencias de San Vicente de Paúl para
mujeres. En 1863 escribe Cartas a los delincuentes y en 1870 Cartas
a un obrero, libro que rechazan por igual la izquierda y la
derecha y ese mismo año funda, junto con Antonio Guerola, La Voz
de la Caridad. En 1875 se traslada a Gijón y funda la
Constructora Benéfica. En 1889 se traslada con su hijo a Vigo y
fallece allí el 4 de Febrero de 1893.
De toda su obra se
destacan los siguientes escritos: El visitador del pobre, Cartas
a los delincuentes, Estudios penitenciarios, La cárcel modelo, El
derecho de gracia, El delito colectivo, El pauperismo y Memoria
sobre la igualdad.
Es destacable su obra en
defensa de los derechos de las mujeres en La mujer del porvenir,
escrita en 1861 y también se muestra partidaria de permitir el
acceso de las mujeres a todos los niveles educativos, pero se
muestra contraria a todos aquellos trabajos que exijan el ejercicio
de la autoridad y a que las mujeres participen en la política.
Se expresaría en algunas de sus otras obras más significativas: La
mujer en casa, escrita en 1881, y el Estado actual de
la mujer en España, escrito en 1884.
En 1892 enviaba al
Congreso Pedagógico La
educación de la mujer.
· Josefa Massanes. Su
nacimiento sitúa Carmen Simón en Zaragoza, en 1811 y Ricardo
Navas, en Tarragona, en el mismo año. Colabora en revistas como El
Vapor, La Violeta y La Religión.
En 1838, la Academia de
las Buenas Letras la nombra socia de honor y en 1858 el Instituto
Agrícola Catalán y el Círculo Literario de Almería la nombran
socio honorario. En 1869 funda un colegio para señoritas y en 1878
obtiene el premio de la Academia Bibliográfica Mariana de Lérida.
Falleció en 1887 en Barcelona. Fue autora de obras como Poesías
(1841), Álbum de Manuela Carbonell Catalá (1839), Flores
marchitas y Nueva colección de poesías (1850).
Las Poesías de Massanés
van precedidas de un prólogo, en el que la escritora se muestra
consciente de que a su sexo se le niega el derecho a la escritura y,
por ello, es un alegato en defensa del ejercicio de la escritura por
parte de las mujeres.
Josefa Massanés en uno
de sus poemas, "La resolución" afirma que el hecho de
escribir va en contra de las costumbres femeninas.
Para ella la única
posibilidad de emancipación para las mujeres sera la educación.
· Ángela Grassi. Es
una escritora olvidada del siglo XIX, que representa una figura
ciertamente representativa de gran parte de mujeres que vivieron
durante estos mismos años en España.
Ángela nació en Crema
(Italia) el 2 de agosto de 1823, hija del músico Juan Grassi.
Destacaba en la música, los idiomas y en la literatura. A los
quince años estrenó Lealtad a un juramento o Crimen y expiación.
Fue directora de El Correo de la Moda entre 1867 y 1883, año de su
muerte. Por su matrimonio con Vicente Cuenta llegó a ser
copropietaria de este semanario hasta 1881, año de la muerte de su
marido. Ángela Grassi falleció en Madrid el 17 de septiembre de
1883.
Su producción novelística
es imaginativa, posee una gran fluidez, una cierta capacidad para
describir a una gran variedad de personajes y con un estilo sencillo
y de fácil comprensión. Las novelas tienen una finalidad didáctica
y es una escritora de mujeres y para mujeres. Sus personajes
femeninos se encuentran siempre supeditados a su problemática como
esposas, como hijas o como madres.
Ángela cree en una
sociedad justa y sabiamente dividida en clases sociales, considera
que es importante la virtud, y por ello, todas las posibles
diferencias e injusticias sociales pueden armonizarse a partir de un
sentimiento más fuerte que todos los demás.
Las reivindicaciones de
las mujeres se limitaron a la mejora de la educación femenina y a
revalorar la figura de la madre y de la esposa dentro de un contexto
de feminismo católico.
El discurso ideológico
que transmiten define perfectamente el modelo dominante en la
sociedad decimonónica, o el desacuerdo ante la opinión dominante
sobre la supuesta inferioridad de las mujeres. En algunas ocasiones
se encuentra un núcleo de mujeres vinculado al socialismo utópico
español, especialmente el "fourerismo" español, que
reivindicara la igualdad de ambos sexos y la mejora de las
condiciones de vida de las mujeres de las clases trabajadoras.
Dos mujeres, Ramona
Poeita y Amira Zelasgón escriben El Correo de las Damas editado
en 1811 en La Habana. Se trata de un periódico de ideología
liberal y refleja el proceso de transición entre el espíritu
ilustrado del siglo XVIII y el liberalismo moderado dominante del
siglo XIX.
En 1822 se publica por
primera vez en Madrid el Periódico de las Damas cuyo
propietario es León Amarita. El mensaje que se quiere dar a las
mujeres es: " A las señoras", donde se sugiere que la
mujer sea "sensible, sufrida, sumisa..., a la manera de un ángel
sobre la tierra...".
Para el Periódico de
las Damas el ideal de educación para las mujeres debe limitarse
a la formación que le permita desempeñar correctamente el
"interesante encargo que ha de ejercer en sociedad" y
ejercer la influencia en la familia "escuela primaria de
costumbres sociales y religiosas". El periódico detallará a
lo largo de los meses los conocimientos que deben poseer las mujeres
para la administración de lo doméstico. En los últimos números
defenderá la importancia y utilidad del trabajo de la mujer como
medio para liberarse de la tutela económica del hombre.
Opiniones parecidas se
expresaban años después en El Correo de las Damas, editado
durante 1833-35. Es una publicación dedicada fundamentalmente a la
moda, a la literatura de entretenimiento, facilita información
sobre teatros... y se muestra partidario de una educación para
poder ser educador de sus hijos y sustentar el buen funcionamiento
de la sociedad y de la familia.
A partir de la muerte de
Fernando VII la prensa femenina edita publicaciones de corte satírico,
literario, político y militar como El Iris del Bello Sexo en
La Coruña, La Psiquis en Valencia, El Elegante en 1841, La
Aureola y La Guirnalda editados en 1842. Entre todos
destaca La Moda, editado durante 1842-1927. Representa lo que
se llama "prensa de modas y salones" y entre sus
colaboradores están Pilar de Sinués, Margarita Pérez de Celis,
Emilia Carlem y Ángela Mazzini.
Otras obras son: Álbum
del Bello Secso, editado en 1843 y en el que colabora Gertrudis
Gómez de Avellaneda y El Tocador, editado entre 1844-1845,
cuyo editor es A. Ribot.
La Gaceta de las Mujeres,
editada en 1845, donde sus redactoras son mujeres, entre las que
destaca Gertrudis Gómez de Avellaneda, Carolina Coronado y Josefa
Moreno Nartos.
El Nuevo Pensil de
Iberia destaca por el carácter revolucionario de sus propuestas. Se
trasmite un discurso igualitario, aunque se reconoce que existen
diferencias entre el hombre y la mujer. Estas diferencias se deben a
la mayor sensibilidad e imaginación de esta última. Se encuentran
las firmas de Fernando Garrido, Sixto Sáenz de la Cámara,
Francisco Pi y Margall, Narciso Monturiol y de figuras del panorama
literario como Margarita Pérez de Celis y Maria Josefa Zapata. El
periódico se centra en el análisis crítico de las condiciones de
vida de la clase trabajadora y de la mujer. Desde sus páginas se crítica
el sistema social que, genera una sobreexplotación de la mujer
trabajadora, ya que hay una desigualdad clara del trabajo femenino.
Esta situación hace que muchas mujeres se prostituyan para
sobrevivir o realizar un matrimonio de convivencia.
Las tasas reales de
participación en la población activa de las mujeres es muy
elevada, debido a que, en un sistema de producción preindustrial,
la participación del conjunto de la población, es muy elevada.
Además la actividad
femenina se incrementa a medida que se desciende en la escala social
e, igualmente, puede afirmarse que el estado civil incide de forma
determinante en la tasa de actividad femenina, de forma que solteras
y viudas englobaban básicamente el mercado de trabajo.
En cuanto a las
condiciones laborales, había en la mayoría de los casos jornadas
de 10 a 12 horas, a lo que debe añadirse la escasa valoración
social que se tenía del mismo y la menor remuneración que se
asignaba al trabajo femenino.
En el sector primario a
las mujeres se les asignaban labores específicas: la escarda, la
vendimia, la recogida de aceituna, aunque en lugares como Galicia
las mujeres se ocupaban de todo tipo de trabajos: guardar el ganado,
guiar los carros, segar,...
En cuanto al sector
secundario, la tradicional dedicación de las mujeres al hilado y al
tejido permite su incorporación a la industria textil, aunque en
España se trata fundamentalmente de talleres domésticos. La labor
de tejer y tundir la lana corre a cargo del padre, mientras que la
madre y los hijos ejercen su trabajo como hilanderas, despinzadores
o canilleros.
Otros oficios realizados
por las mujeres son: esparteras, zapateras, tintoreras, panaderas,
cabestreras..., pero el valor numérico era muy escaso.
En lo que se refiere al
sector terciario existían tres actividades claramente
diferenciadas. En primer lugar se trataba del servicio doméstico,
que ocupaba fundamentalmente población joven entre quince y
veinticinco años, en su mayoría solteras.
Desde el punto de vista
cuantitativo entre las maestras había menor incidencia.
Otra profesión ejercida
por las mujeres era la de comadronas, en la que sus conocimientos
eran exclusivamente de carácter práctico.
Una de las actividades
ejercidas por las mujeres y que no aparece censada es la prostitución,
que durante el siglo XIX alcanza una especial dimensión. A la larga
se considera como una institución valiosa para la conservación de
la familia. Así, la prostitución es considerada como una institución
social necesaria e indispensable que sirve de paliativo a las
frustraciones sexuales de los hombres.
En el Código Penal de
1848, se establece que la pena de prisión correccional al que
promoviere la prostitución o corrupción de menores de edad, aunque
la prostitución como tal dejaba de ser considerada un delito. Estas
mismas ideas se mantienen hasta el 1850 y 1870. Así, a partir de
1848, interesa sobre todo la normativa sanitaria que regule el
ejercicio y vigilancia de la prostitución.
La participación política
de las mujeres por una parte se produce desde el poder al que se
accede por razones de parentesco y por otra parte desde la calle
donde se promueven pronunciamientos para oponerse al poder
instituido.
En el primer caso, un
ejemplo claro es el caso de la reina regente María Cristina de Borbón
y su hija Isabel II. Esta nació en 1830 y vivió durante sus
primeros años bajo la regencia de su madre hasta que en 1833 fue
proclamada reina. En 1846 contrajo matrimonio con su primo Francisco
de Asís y fue un absoluto desastre puesto que este hecho y su
escasa dedicación a los asuntos políticos tuvo consecuencias
nefastas para la popularidad de la reina y el desprestigio de la
Corona y durante la revolución de septiembre de 1868 se vio
obligada a abdicar dejando el trono a manos de su hijo Alfonso XII
el 25 de junio d 1870.
Y en el segundo caso,
desde la oposición, encontramos a Mariana Pineda, nacida en 1804 en
Granada. En 1831 fue denunciada por haber bordado una bandera con
las palabras "ley, libertad, igualdad" y rehusó el perdón
que se le ofreció a cambio de delatar a sus supuestos cómplices y
por ello murió. Hoy en día representa el símbolo de la causa
liberal.
Pero muchas otras
mujeres menos conocidas fueron objeto de la represión ejercida
durante los reinados de Fernando VII como fue el caso de Luisa de
Soto y Urquijo que fue represaliada por sus opiniones liberales, o
soledad Mancera, que sufrió diez años de prisión estrictamente
por mantener el retrato de Riego en su casa., también durante la época
de Isabel II como fue el caso de Dorotea Santos, Tomasa Bartolomé y
Modesta Vázquez que participaron en motines en Castilla la Vieja
durante el año 1856 por lo que fueron ajusticiadas.
Esto refleja como las
mujeres de todos los estamentos sociales participaban en los asuntos
políticos activamente.
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