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VALLE
DE LOS CAÍDOS
El dictador
autorizó profanar las fosas comunes para llenar su mausoleo
Franco trasladó
al Valle de los Caídos restos de republicanos pese a la
oposición de sus familias
FUENTE :
V.V.
Francisco
Franco no escatimó en gastos para construir su mausoleo
personal y el lugar que serviría para dar homenaje a los caídos
del bando golpista, el Valle de los Caídos, y tampoco dudó
en profanar fosas comunes republicanas y trasladar sus cuerpos
al recinto sin contar con la autorización de sus familias. Al
parecer, ante la negativa de muchas familias del bando
nacional a que se sacasen los cuerpos de sus muertos de fosas
comunes ante la imposibilidad de identificar los cadáveres,
el Gobierno de la dictadura decidió rellenar el Valle
de los Caídos con restos sin identificar de muertos
republicanos.
En 1958 ya
se adivinaba el final de la construcción del Valle de los Caídos,
el mausoleo que Franco ordenó levantar en la sierra madrileña
al terminar la guerra y, en muchos casos, rescatar los cuerpos
de los franquistas fallecidos en la contienda, correctamente
identificados, para trasladarlos al monumental cementerio, se
convirtió en misión imposible. Esto fue lo que impulsó a
Franco a autorizar, según recoge Público, que se
trasladasen cadáveres del bando republicano sin contar con el
consentimiento de sus familias.
Restos franquistas y republicanos
El actual abad del Valle de los Caídos aseguró recientemente
que unos 35.000 cuerpos, tanto de franquistas como de
republicanos, comparten sepultura en el mausoleo y, a la luz
de documentos del Ministerio de Gobernación de la época, así
parece. Sin embargo, no se trató en absoluto de un gesto de
conciliación de la dictadura, sino de una mera cuestión práctica.
Negativa de las familias
Al comenzar las exhumaciones de los caídos, los gobernadores
civiles se encontraron con un auténtico problema a la hora de
identificar cadáveres en numerosas fosas comunes en las que
yacían cuerpos de víctimas de los dos bandos. Ante esta
situación, Gobernación emitió una nota en la que destacaba
que en esos casos “no es preciso el consentimiento
familiar” para hacer los traslados. Pero muchas de las
familias de los enterrados en este tipo de fosas, según un
informe del Archivo General de la Administración de Alcalá
de Henares, tanto del bando nacional como del republicano, se
negaban a las exhumaciones.
Solo se profanaron fosas republicanas
Entonces, el Gobierno franquista decidió seguir con las
excavaciones clandestinas solo en las fosas republicanas,
respetando los deseos de las familias del bando nacional que
no querían el traslado de los restos. Uno de los casos más
sonados fue el de Paracuellos del Jarama, lugar que la
propaganda fascista había utilizado como símbolo: las
familias de los allí fallecidos se negaron al traslado de los
cuerpos, porque eran imposibles de identificar, y el asunto
saltó incluso a la prensa internacional.
Todo tipo de justificaciones
Al Ministerio de Gobernación llegaron además todo tipo de
justificaciones para evitar los traslados. El Obispado de Málaga,
por ejemplo, remitió una nota en laque se negaba a enviar los
restos de los franquistas enterrados en la cripta de la
Catedral alegando que la identificación era imposible. “Están
perfectamente conservados [en la cripta] y sobre todo
especialmente atendidos en cuanto a la parte espiritual”,
alegaba la institución, que añadía que los familiares de
las víctimas acudían allí regularmente a rendir homenajes a
sus muertos.
Los 35.000 cuerpos
Los cuerpos recabados se enviaron finalmente a toda prisa al
mausoleo para su inaugración, y en una nota de octubre de
1958 se detalla que se trasladaron 2.494 cadáveres
identificados y 32.001 en cajas colectivas, que se
corresponderían con cuerpos recabados en fosas comunes.
Faltan restos en las fosas
Las exhumaciones que actualmente están llevando a cabo muchas
asociaciones de memoria de fosas comunes republicanas han
demostrado que en muchas de ellas faltan cuerpos, que formarían
parte de esos 32.001 cadáveres que están enterrados en el
Valle.
Franco gastó mil
millones de la época para honrar a los caídos nacionales.
Serían 226
millones de euros actuales
Francisco
Franco no reparó en gastos a la hora de honrar a los caídos
del bando franquista durante la guerra civil. Según cálculos
basados en la documentación del Archivo General de la
Administración de Alcalá de Henares, el Gobierno franquista
invirtió en el mausoleo y en las exhumaciones de cadáveres
del bando nacional 1.086 millones de pesetas que, recalculado
en relación con la economía actual, supondría unos 226
millones de euros.
Los
familiares de las víctimas de la guerra que lucharon en el
bando republicano siguen a día de hoy buscando a sus muertos
en fosas comunes, algo muy distinto de lo que ocurrió con los
franquistas fallecidos: en la década de los 50, el dictador
no ahorró esfuerzos ni dinero en localizar los cuerpos,
exhumarlos y trasladarlos al mausoleo del Valle de los Caídos.
Según recoge Público, tras el fin de la guerra, el
gobierno de la dictadura se dedicó a elaborar un exhaustivo
mapa de las fosas en las que estaban enterrados sus caídos, y
no reparo en gastos a la hora de exhumarlos.
La documentación sobre el mausoleo, guardada en el Archivo
General de la Administración de Alcalá de Henares, revela
que, según los cálculos efectuados en 1976 por Daniel Sueiro,
Franco gastó 1.086 millones de las pesetas de entonces en
escribir su propia memoria histórica. Si se extrapola este
gasto a la economía actual, la cifra equivaldría a unos 226
millones de euros, algo similar al presupuesto de la Ciudad de
las Artes y las Ciencias de Valencia, o 30 veces más de lo
que costó la construcción del estadio Santiago Bernabéu en
1947.
Barra libre de fondos públicos
La documentación de Gobernación deja entrever que hubo barra
libre de fondos públicos en los gastos de la memoria histórica
franquista, y se acumulan facturas con detalles de gastos por
meriendas para familiares de los enterrados en el mausoleo,
comidas en restaurantes, salarios, uniformes y ataúdes. Estos
últimos, que fueron diseñados por un arquitecto, costaban
entre 141 y 550 pesetas, según fuesen individuales o
colectivos (para restos sin identificar), y un recuento anual
posterior a la inauguración de Valle hablaba de un pago de
333.033 pesetas en este concepto.
Republicanos en el Valle de los Caídos
Además, la historiadora Queralt Solé revela en uno de sus
libros que el Gobierno franquista, ante la oposición de
algunas de las familias de su bando que se negaban a trasladar
los cuerpos de sus fallecidos a Madrid, decidió abordar
algunas fosas republicanas para trasladar también esos restos
al mausoleo, una maniobra que se ocultó a la opinión pública
y a las propias familias afectadas.

FOSA EN
MÉRIDA CON NOMBRES

Operarios del
Valle de los Caídos almacenan las cajas de los cuerpos
trasladados desde 1958. EFE
Fuente: Publico.es DIEGO
BARCALA - MADRID - 20/11/2009 07:00
Franco robó restos de
rojos ante la imposibilidad de llenar el Valle de los Caídos
con los de su bando.
Después de pasar décadas dejando
flores en una tumba profanada, sin saberlo, el profesor Joan
Pinyol tiene claro que sobran los motivos para abrir las fosas
que todavía ocultan a los republicanos fusilados, como su
abuelo. Pinyol supo a través de una reciente investigación
de la revista Sapiens que el régimen robó los
restos de su abuelo republicano, Joan Colom, para rellenar el
cementerio de "héroes y mártires de la Cruzada"
habitado por la abadía del Valle de los Caídos, que hoy,
20-N, recordará con una misa la muerte de Franco y José
Antonio. Los documentos del Ministerio de Gobernación, a los
que ha tenido acceso Público, revelan el porqué de
esas profanaciones.
El Gobierno autorizó el traslado
de republicanos sin aviso a las familias tras comprobar la
dificultad para identificar a sus propios homenajeados. En
1958 se vislumbra el final de las obras y el cementerio está
listo para recibir cuerpos. Los gobernadores civiles preguntan
entonces a Gobernación qué hacer con las fosas comunes donde
los cuerpos yacen amontonados, sobre todo en las zonas donde
el frente de guerra acabó con miles de soldados republicanos
y golpistas.
El Ministerio, en una circular de
mayo de ese mismo año, responde que en esos casos "no es
preciso el consentimiento familiar" para el traslado. Un
informe consultado por este diario en el Archivo General de la
Administración de Alcalá de Henares relata que "al
tratar de llevar a la práctica, los traslados se tropieza con
que parte o la generalidad de los familiares de los allí [en
las fosas comunes] enterrados, unas veces en campo Nacional y
otras del contrario, manifiestan su oposición a las
exhumaciones". Como consecuencia, el Gobierno sigue con
las exhumaciones clandestinas en las fosas de los republicanos
y paraliza las de los franquistas cuyas familias se oponen.
Los cuerpos se envían al Valle a
toda prisa para su inauguración y una circular de octubre de
1958 señala que los Gobernadores civiles han concluido que
han sido trasladados 2.494 cuerpos identificados y 32.001 en
cajas colectivas. La suma de ambos explica que la abadía
sostenga que fueran llevados "35.000 cuerpos
aproximadamente".
El objetivo
fundamental del traslado de la fosa de Paracuellos fracasó un
año antes del estreno
Las exhumaciones practicadas por
las familias de las víctimas, con la recuperación de la
democracia, demuestran que en muchas fosas faltan cuerpos que
presumiblemente pertenecen a esos 32.001 cuerpos.
Uno de los objetivos fundamentales
del proyecto fracasó apenas un año antes de su inauguración,
en 1959. Los familiares de los asesinados en Paracuellos del
Jarama, símbolo de la propaganda franquista, se negaron al
traslado. El escándalo saltó a la prensa internacional, que
denunció una "manifestación ante Gobernación". El
Ministerio responde con circulares a toda España en las que
desmiente que "familiares de víctimas de la revolución
roja se manifestaran". Matizan que "una
veintena" de personas, entre las que estaba el hijo del
dramaturgo Pedro Muñoz Seca, reclamaron al Gobierno que no se
llevara los cuerpos porque era imposible identificarlos. El
director de las obras, Diego Méndez, acude aParacuellos en
1958 y confirma ese extremo. Sólo se trasladarían a la
sierra de Guadarrama los restos que pudieron ser
identificados.
Negativa del Obispado
A Gobernación llegaron
justificaciones de todos los ámbitos para impedir el
traslado. El Obispado de Málaga envío una carta tres meses
antes de la inauguración que asegura que la identificación
de los enterrados en la cripta de la catedral "es
imposible". El Obispado razona así la negativa al
traslado de "miles" de cuerpos: "Están
perfectamente conservados y sobre todo especialmente atendidos
en cuanto a la parte espiritual". Además, añade que los
familiares acuden a la cripta "para tener el consuelo
cerca de los que murieron por Dios y por España".
El decreto fundacional de 1940 de
la que acabaría siendo la tumba honorífica de Franco
estableció dos criterios para el traslado que fueron pasados
por alto. Sólo se exhumarían personas despedidas desde la
"fe católica" (es decir, en cementerios religiosos)
y de "nacionalidad española". Esas acotaciones
llevaron a la protesta de los familiares del soldado holandés
Roberto Dellemijn, que cruzó a nado la frontera española
como voluntario para participar, según su familia, "en
la lucha entre la idea de Dios y el comunismo" y murió
en el frente en Alcubierre (Zaragoza). Gobernación lo asumió
y decidió que se buscasen sus restos para el traslado.
Tenemos
el dudoso honor de mantener el único mausoleo fascista que
hay en el mundo. El sentido cristiano de la cruz, en este
caso, y dado su macabro origen, ha sido superado por el
sentido que le daban los romanos a la cruz. El de un símbolo
de tortura y un aviso a los enemigos. Este monumento es el
equivalente moderno a un túmulo donde un jefe guerrero (dejémoslo
en jefecillo), se enterró rodeado de los cráneos de sus
enemigos. solo por eso habría que dinamitarlo con C4.
Desacralización de la cripta, y que las empresas que se
lucraron con mano de obra esclava construyéndolo devuelvan
lo que robaron. Por cierto, no había tantos comunistas en
España. solo en vuestros cerebros. Además, en toda europa
los comunistas fueron los primeros que lucharon contra el
fascismo.
- Xulio Balboa -

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