GUERRA CIVIL ESPAÑOLA - Aeródromos Republicanos de la GCE y  regiones aéreas

REPÚBLICA -  AVIACIÓN : GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

REGIONES AÉREAS.

La aviación de la República : 1936-1939.

 

-Plá de Cabra.

También llamado Cabra del Camp. Situado en la provincia de Tarragona.
Tercera región aérea, 4º sector, código 345 (junio de 1938).
Base desde agosto del 38 de la 3ª escuadrilla de moscas.

Algo más de información.

Campo de Aviación de Plà de Cabra o Cabra del Camp, en la província de Tarragona. Dicho aeródromo funcionaba ya en 1938 y sirvió para lanzar ataques de la aviación Republicana en el frente del Ebro contra las tropas franquistas. En él, tubo base desde agosto de dicho año, la 3ª Escuadrilla de Moscas, al frente de la cual hubo tres jefes, José María Bravo, Francisco Tarazona y Nicomedes Calvo, estando en dicha localidad hasta su caída en manos de las tropas sublevadas. Después participó en el resto de la Campaña de Cataluña hasta que retiró a Francia en febrero de 1939

-Pla del Penedes

-Puig-Moreno.(Alcañiz)

Base aérea situada cerca de Alcañiz, cerca de la crta. a Zaragoza. Fue utilizada como base por el Grupo de caza “La Cucaracha” de la aviación Legionaria, con Fiat CR-32, posteriormente fue base de escuadrillas de Breda Br-65 y Fiat CR-20, operando casi siempre en el frente del Segre.

-Prat del Llobregat.

Tercera región aérea, 5º sector, código 352 (junio de 1938)
Aeródromo militar del Prat de Llobregat en el año 1929

-Portocolom (Mallorca). Primera escuela de pilotos de hidroavión con una flota de hidroaviones Junkers.

-P. del Dúo.

-Peñaflor.

-Peñalba.

-Peralveche.

-Polán.

-Pomar M(¿Medina de ?).

-Pontejos.

-Posadas (Córdoba).

-Puzol.

-Puerto Lumbreras.

-Puigcerdá.

Tercera región aérea, 1er sector, código 316 (junio de 1938)

-Punta Umbría (Huelva).

-Paracuellos.


Q

-Quintanar de la orden.


R

 

Rabasa, fue el primer campo de vuelo de Alicante, que se mantuvo en uso civil para la línea Latécoère hasta 1927.

En 1936 el viejo campo de aviación se transformó en el Aeródromo de Rabasa, integrándose en la 4ª Región Aérea y siendo base de la Aviación de la República desde 1937.

Durante la guerra, Rabasa tuvo la responsabilidad de la defensa aérea del puerto de Alicante, teniendo permanentemente destacada una patrulla de Polikarpov I-15 'Chato' y siendo bombardeado en varias ocasiones por los aviones italianos Nacionales.

En octubre de 1939, con la creación del Ejército del Aire, Rabasa se integró ya como base aérea en la Región Aérea de Levante, donde se estableció inicialmente el 32 Regimiento de Asalto equipado con aviones Polikarpov I-15 'Chatos'. En marzo de 1953, la Base Aérea de Rabasa estaba equipada con aviones de transporte CASA C-352 L (Junkers 52) y de entrenamiento CASA C-131 (Bucker 131 'Jungmann'), además de los Polikarpov I-15 'Chatos'.

En el año 1960 se cedieron parte de las instalaciones para la ubicación del Centro de Estudios Universitarios. 

En 1964 se instaló en Rabasa el recién creado Aeroclub de Alicante, permaneciendo en este lugar hasta noviembre de 1978, año en que concluyó la actividad aérea.

Hoy día en sus terrenos se ubica la Universidad de Alicante. Del antiguo aeródromo solo queda: la torre de control, actualmente edificio de relaciones internacionales de la Universidad de Alicante, la estructura metálica de uno de los hangares, como complemento del ajardinado, y tres barracones militares reconvertidos.

 

-Reus.(Tarragona)

Tercera región aérea, 4º sector, código 341 (junio de 1938). La base aérea más importante de las FARE, al este de Catalunya. Además contaba con una planta de montaje de cazas I-15 (chatos), por lo que era frecuentemente bombardeada. Posteriormente la planta de montaje fue trasladada a Sabadell.

-Requena.

-Rosas.

-Retuerto.
-Tres campos en Retuerto.

-Recajo (Logroño).

-Ribadeo.

-Rubí.  


S

-Sanjurjo.

Junto a Zaragoza Capital. Básicamente para bombarderos italianos y alemanes. 

Después de la guerra se fusionó con el de Valenzuela, siendo el embrión de la gran base aérea militar hispano-americana.

-San Martín.

-San Fernando.

-Saceruela.

Ciudad Real. En Saceruela existe desde la época de la II República un antiguo campo de aviación, utilizado en la contienda civil y desde el que se hicieron múltiples operaciones. 

De él quedaban unas edificaciones ruinosas que fuero las oficinas y centro de control del campo y un gran terreno hoy lleno de encinas y pastos el cual fue el campo de despegue y aterrizaje de las aeronaves.

Tras los permisos pertinentes se inician las obras de remodelación y restauración de los antiguos edificios del campo de aviación de Saceruela, con el objetivo de poder tener en un futuro en estas instalaciones un centro de interpretación de estos aeródromos durante la guerra Civil Española en la provincia de ciudad real , mostrando cual era su función , su día a día así como su historia propia. 

Este gran proyecto iniciado por el ayuntamiento de Saceruela para el cual cuenta con una arqueóloga tendrá varias fases actualmente están en la primera la cual trata principalmente de limpieza de las edificaciones , retirar desescombros , consolidación de estructuras principales y techado . En fases posteriores se adecentaran los edificios tanto interior como exteriormente conservando lo mas fielmente posible su aspecto de época y se dotaran de todo el material necesario para este centro de interpretación.

La construcción de los aeródromos se realizó para dar apoyo aéreo al ejército de Extremadura, siguiéndose para ello lo dispuesto en el plan estratégico de construcción de campos. 

En el mismo se preveía la construcción de aeródromos cercanos a los frentes para facilitar la actuación de los cazas, y asimismo la de otros campos alternativos en donde pudieran realizarse aterrizajes de emergencia de aviones que regresaran del frente con daños o faltos de combustible.

El aeródromo de Saceruela estaba clasificado como permanente, “aquellos llamados a tener una guarnición de aparatos (aunque sea de una patrulla) casi constante, o aquellos que sirvan de base de aprovisionamiento principal para los distintos servicios, mediante sus comunicaciones o mediante los edificios instalados en el mismo”.

El campo de aviación de Saceruela fue construido con posterioridad al inicio de la guerra civil, tras la incautación de los terrenos, posiblemente a primeros de 1937.

 

En Saceruela existe desde la época de la II República un antiguo campo de aviación, utilizado en la contienda civil y desde el que se hicieron múltiples operaciones.  

De él quedaban unas edificaciones ruinosas que fuero las oficinas y centro de control del campo y un gran terreno hoy lleno de encinas y pastos el cual fue el campo de despegue y aterrizaje de las aeronaves.

La construcción de los aeródromos se realizó para dar apoyo aéreo al ejército de Extremadura, siguiéndose para ello lo dispuesto en el plan estratégico de construcción de campos. 

En el mismo se preveía la construcción de aeródromos cercanos a los frentes para facilitar la actuación de los cazas, y asimismo la de otros campos alternativos en donde pudieran realizarse aterrizajes de emergencia de aviones que regresaran del frente con daños o faltos de combustible.

El aeródromo de Saceruela estaba clasificado como permanente, “aquellos llamados a tener una guarnición de aparatos (aunque sea de una patrulla) casi constante, o aquellos que sirvan de base de aprovisionamiento principal para los distintos servicios, mediante sus comunicaciones o mediante los edificios instalados en el mismo”.

El campo de aviación de Saceruela fue construido con posterioridad al inicio de la guerra civil, tras la incautación de los terrenos, posiblemente a primeros de 1937.


-Saidí.

Aeródromo republicano construido entre Oso de Cinca y Saidí, base poco utilizada.

-Sania Ramel (Tetuan).


Vista aérea del aeródromo de Sanía Ramel.

 

-Salou.

Tercera región aérea, 4º sector, código 344 (junio de 1938).

Eventual. Equipado para el montaje y reparación de aeronaves.

Campo pequeño,a orillas del mar y al sur del cabo del mismo nombre.Rodeado de viñedos por los tres costados restantes. Aeródromo secundario usado como refuerzo a las demás bases republicanas de la zona de Tarragona.

-Salburua (Futuro General Mola).

-Sant Julià de Vilatorta.
Tercera región aérea, 2º sector, código 327 (junio de 1938)

-San Pablo.Sevilla.

-Salamanca. Aeródromo Perez Tabernero.

En la entrada de la finca cedida por los ganaderos de Salamanca Sres. Perez de Tabernero para el aeródromo de San Fernando -finca Numodomo- se encontraba un barracón de 8 x 4 metros que servía de Oficina de Operaciones de la unidad de bombardeo ubicada allí. Este barracón jugó un papel esencial en la guerra civil, pues allí se celebraron las reuniones que culminaron en el nombramiento del general Franco como jefe de los ejércitos de Tierra, Mar y Aire.

Imágenes del barracón mencionado con una leyenda -escrita en la roca- que recuerda el nombramiento del general Franco.

 

 

-Santiago de Compostela.

-San Pedro.
Tercera región aérea, 3er sector, código 332 (junio de 1938)

-Sagunto.
Rodeado de naranjos.

-Sariñena.

Aeródromo construido por los republicanos en 1936, en una finca situada en una llanura entre Sariñena y Villanueva de Sigena, cercana a la crta. de Fraga a Sariñena. 

Fue la principal base aérea republicana en el frente de Aragón entre 1936-1937. Ocupada por los “nacionales” en 1938 funcionó como base del Grupo de cazas de la Aviación legionaria italiana As de Bastos (Asso di Bastioni) bajo el mando del Mayor (Maggiore) Aldo Ramondino.

En Sariñena en el mes de agosto de 1936 se construye el que será el aeródromo más importante en Aragón. Su máximo responsable fue el Comandante Alfonso De los Reyes, 
el Jefe de Campo fue el Capitán José Domingo con una dotación de 20 cabos y 130 soldados, como curiosidad decir que cada día se rendían honores a la bandera republicana al más puro estilo militar.

El Campo disponía con más o menos medios de: 

Enfermería, sección administrativa, mecánicos, radiotelegrafía, armería parque automovilístico, pagaduría, cocina etc. 

Ente el personal administrativo habría que destacar al párroco de Albalatillo (población cercana al campo) que fue salvado por el Capitán Isidoro Giménez García (seria Jefe de la Escuadrilla Alas Rojas) de las garras de “incontrolados” que iban a proceder a fusilarlo. Se dice que realizaba con entusiasmo su trabajo en el campo enfundado en su “mono” azul con la bandera republicana cosida en el pecho. 

Como pilotos militares figuran entre otros: Alférez Jaime Buyé Berni, Alférez Rodolfo Robles Cézar (será jefe de los aeródromos de Celrà y Sabadell) Sargento José Cabré Planas, Sargento Jesús García Herguido, Sargento Fernando Roig Vilalta, Adonis Rodríguez González y Antonio Salueña Lucientes (aragonés). Posteriormente se unirán a estos pilotos militares algunos provenientes de la aviación civil como José Cabré Rofes, Pedro Andrada, Alfredo Davins Ferrer, Francisco Pérez Mur, Jaime Picañol Camps, Juan Roldan Maldonado , Juan Maluquer Wahl, Jaime Camarasa Lluellas, José María Maurain Navas, Herminio Miró Tena, etc, que coordinados con los militares y en funciones de pilotos, observadores o ametralladores de bombarderos realizaran las acciones en el frente, inicialmente en aviones de línea (LAPE) transformados en bombarderos. 

Agosto de 1936. 

Llegan al lugar camiones con personal procedentes del campo de Lérida a fin de habilitar los terrenos para campo. 

El primer aparato en aterrizar fue un De Havilalanf Hornet Moth pilotado por Francisco Pérez Mur acompañado del Comandante Alfonso De los Reyes, a la mañana siguiente les acompañaron dos aparatos más, pilotados por Jaime Buyé Berni y Jesús García Herguido (a) “el diablo rojo” ambos pilotos de caza profesionales. 

El Comandante Alfonso De los Reyes y el Alférez Jaime Boyé se instalaron con su familia (ambos trasladaron con ellos a su mujer e hijos) en una casa en Sariñena, la del notario, previamente confiscada y cedida por el comité de la CNT de Sariñena. 

-Santa Cruz.

-Santa Oliva.


Campo 975.

Me senté entre el polvo al borde de la pista del olvidado aeródromo para soñar con los viejos pilotos. 

Los hombres que se alzaron desde aquí hacia el cielo encendidos de luz y de coraje sostenidos con la tenue esperanza de no caer. Los imaginé en el firmamento furiosamente azul del verano envueltos en su excitante aventura de aire y libertad, y durante unos instantes me sentí parte de su mundo fulgurante de horizontes ilimitados, donde solo cuentan las certezas y la belleza adquiere una calidad diáfana con la omnipresencia del peligro.

"Este campo, Santa Oliva, fue hace 72 años la base de varias escuadrillas de caza del Grupo 21", me explicaba el miércoles entre un calor sofocante Ramón Arnabat, director del Centro de Investigación y Documentación sobre la Aviación Republicana y la Guerra Civil. Bajo los expertos ojos de Arnabat, el terreno de sembrados y viñas del Penedès recupera su antigua fisonomía, el campo de aviación vuelve a la vida y los aeroplanos Mosca y Chato de nuevo ruedan en las pistas. "Una de las tres pistas seguía exactamente la orientación de esa carretera entre las dos
hileras de olivos; en esa masía, Cal Sereno, se instaló el personal del campo y en aquella caseta estaba el mando operativo". 

Caminamos hasta la pequeña construcción medio escondida en una pineda en los límites del aeródromo. Entró en la caseta en ruinas en la que cabía justo una mesa y un teléfono y desde la que el jefe del campo ordenaba el despegue de las escuadrillas. Asomado a la ventana alargada imagino la febril actividad, el ruido, el enjambre de los letales aparatos. 

El techo bajo está lleno de nidos de avispa.

Un caza republicano Mosca, con su piloto, el aviador Juan Ramoneda.


Bajo las alas del piloto de caza republicano Juan Ramoneda, visita al Campo desde el que despegaba.

El paisaje carece hoy de dramatismo pero los aeródromos (Pacs, Sabanell, Els Monjos) se regaron con sangre: accidentes -cinco pilotos muertos al estrellarse en Santa Oliva, alguno al llegar muy tocado (y los cazas Mosca, magníficos en el aire, ¡eran muy puñeteros para aterrizarlos!), ametrallamientos y bombardeos-. He venido hasta aquí en este final de agosto achicharrante siguiendo el rastro de un aviador, Juan Ramoneda Vilardaga, piloto de monoplazas Polikarpov I-16 Mosca, que voló desde Santa Oliva en misiones de caza. 

De Ramoneda (Ripoll, 1916-Barcelona, 2005) se acaban de editar sus extraordinarias memorias inéditas de guerra ¡Muera la muerte!, España 1936-1939 (Lectio Ediciones), por las que merece pasar a formar parte de la selecta escuadrilla de nuestros aviadores favoritos. No muy literarias -Ramoneda no es un Saint-Exupéry (al que admiraba), ni un Richard Hillary, ni un James Salter- y más bien políticamente incorrectas (considera que los franquistas recalcitrantes son "tan fusilables" hoy como el 18 de julio de 1936), las memorias resultan sin embargo apasionantes, son singularmente antibelicistas y no están exentas de emotividad y poesía al describir la belleza del vuelo. Para Ramoneda, déjenme recalcarlo, valor es simplemente aguantarse el miedo.

Nuestro hombre, un valiente que se creía antihéroe, que tenía un envidiable porte chulesco a lo Brando y le daba a la ratafía, fue piloto de la legendaria 1ª escuadrilla de moscas cuyo emblema era Betty Boop. 

"La vida es para vivirla y para gozarla en toda su intensidad", escribe el aviador comunista, que califica la Guerra Civil de "maldita guerra española". De lo insólito de su tono da fe el que al hablar de sus victorias lo hace sin regodearse: "Pude contemplar en diez ocasiones (con bastante seguridad) cómo un avión enemigo caía incendiado a causa de las ráfagas que yo le había disparado". 

Y sin hurtar ni un ápice de lo terrible del asunto: "A los pilotos que tripulaban aquellos diez aviones no sé, al final, qué les ocurrió. Desearía, de verdad, que todavía vivieran los diez pero por desgracia creo que la mayor parte de aquellos infelices murieron de la manera más horrible que quepa imaginar... quemados vivos". Ex alumno de los Hermanos de las Escuelas Cristianas de Manlleu, Ramoneda se alistó en el arma de aviación en 1937 con 21 años y realizó el curso para pilotos en la URSS, en Kirovabad. No crean que tenía una visión idealizada de la guerra aérea, 

peliculera, de pañuelitos en el cuello, barones rojos (bueno, rojos sí), arrebatadoras antiparras y caballerosidad. No: los combates en el cielo son "una bestialidad", una mezcla de odio, ira y sadismo, y atracción por el peligro.

Cuando recuerda el destino de los pilotos abatidos, Ramoneda me hace pensar en los más célebres abrasados: Steinhoff, ardiendo en su reactor, su atractivo rostro masculino de míster Luftwaffe devenido cera derretida; Hillary, espantosamente quemado en su Spitfire y que, fundidos los párpados solo podía dormir poniendo los ojos en blanco... 

Ramoneda cuenta la ocasión en que vio a un camarada de veinte años que desde la barbilla a los ojos tenía un agujero monstruoso. 

"Me dije a mí mismo que nunca volvería a visitar a un compañero en un hospital con la cara quemada. 

De lo contrario no sé si hubiera tenido los cojones suficientes para volver a coger un avión e ir al frente".

Pero el señor de los moscas también experimentó el lado más maligno de la caza aérea: sentir "la transformación del ser civilizado en bestia incontrolada" que dispara con saña las cuatro ametralladoras de su avión rociando mortalmente el fuselaje del aparato enemigo; la "alegría de contemplar su lento descenso", el "morbo" de observar que el rival no salta en paracaídas, que "se va a dar el batacazo". Un relámpago de fuego: "El final de tu enemigo, que se joda".

Con Ramoneda he conocido el "pipí del miedo", el que se hace antes de subir a la carlinga para despegar; la forma en que un instructor ruso te llamaba gilipollas, el afán de pillar a un rutilante Messerschmitt 109 (tumbó cuatro, y seis Fiats), y lo que es participar en una batalla de cazas: aviones que caen trazando estelas de humo como el cabello al viento de una mujer, otros entrando en barrenas rapidísimas, paracaídas que se abren "como una gran flor con su brillante seda bajo los rayos solares". La guerra aérea en España era a menudo un asunto de glándulas. 

Ramoneda explica cómo al regresar de un servicio en el que habían optado por no atacar a unos bombarderos enemigos, el jefe de la caza republicana le espetó al de la escuadrilla que no tenían los atributos bien puestos y que lo que debían hacer era "ponerse bragas". 

Así que al día siguiente el agraviado, faltaría más, lanzó su grupo de siete moscas contra medio centenar de cazas franquistas... ¡toma bragas, comandante!

Ramoneda, aunque rudo, escribe en su libro cosas como: "Todo lo que incluía el hecho de volar era bello". 

Y recuerda con aérea felicidad las locas acrobacias y la manera en que en Kirovabad las avutardas les seguían durante los vuelos de entrenamiento y jugaban con los aviones como delfines del cielo.

Tras visitar los viejos aeródromos, Arnabat me llevó a la sede que poseen en Santa Margarida i els Monjos. 

Allí tienen una serie de cosas maravillosas que se exhibirán en el futuro centro de interpretación de los espacios de la aviación republicana: modelos de cazas, carteles, una bomba alemana de 250 kilos y el chaquetón de cuero auténtico de un piloto de moscas, que bien podría haber vestido Ramoneda y que me quedé con fetichistas ganas de probarme.

Luego conduje de nuevo hasta el campo de aviación de Santa Oliva. Volví a sentarme al borde de la pista y, sumido en el vuelo de las golondrinas, me puse a esperar pacientemente el retorno de los viejos pilotos, y el regreso de la aventura.


Comarca del Penedés. Uno de los cuatro aeródromos del Avispero de la Gloriosa- Vesper de la Gloriosa

-San Javier (Cartagena).

-Sarrión. A 30 Km. de Teruel. En diciembre del 37 estaban basadas la primera y la cuarta (con personal español), mandadas por Fernando Claudín y Manuel Zarauza

-San Clemente.

-Sabadell. Tercera región aérea, 2º sector, código 321 (junio de 1938)

-Sabanell.

Comarca del Penedés. Uno de los cuatro aeródromos del Avispero de la Gloriosa- Vesper de la Gloriosa

-Selva.

-Sesente.

-Soto.

-Sondika. Fokker de LAPE con la guerra ya iniciada a punto de despegar de Sondika

 

Monospar a la que se dotó de un sistema de lanzamiento de bombas 10/12 kilos artesano en Sondika

 

 

-Somorrostro.
Aerodromo junto a la playa de Somorrostro y dos más en las cercanías.(Probablemente uno era para hidros).

-Siero.

-Son San Juan. (Palma de Mallorca).

-Son Bonet (Mallorca).

 

-Saldaña.

-Sama de Langreo.

-Sampedor. Tercera región aérea, 2º sector, código 3211 (junio de 1938) (Const.)

-San Caries de la Rápita.

-San Fernando (Salamanca).

-Sanahuja.

-Sanchidrian (Segovia).

-Santa Cruz de Múdela.

-Santoña.

-Segorbe.

-Selgua. Frente de Huesca.

-Seo de Urgel.

-Sinarcas.

 

AVIADORES RUSOS EN SINARCAS.

En Sinarcas hubo un campo de aviación en el cual participaron muchos aviadores rusos.

18 de julio de 1936. Se inicia la la Guerra Civil y en la Comunitat Valenciana sólo existen tres aeródromos: Manises, El Altet y Castellón, todos dedicados a la aviación civil, líneas aéreas y aeroclubs. Vista la situación, el gobierno de la República realizó un esfuerzo notable en la construcción de nuevas pistas en las poblaciones de Alicante, Castellón y Valencia, ante la importancia que tomó el arma de aviación a medida que avanzó el conflicto bélico. 

Así, de los tres campos de vuelo iniciales, se avanzó en la construcción de 47 nuevos aeropuertos con sus instalaciones, en algunos casos muy básicas, pero suficientes para permitir el aterrizaje y despegue de los aviones. 

El ritmo de construcción fue muy elevado. En un año entraron en servicio 28. Los 19 restantes se construyeron entre mediados de 1937 y finales de 1938. 

En cuanto a su tamaño según un documento del año 1937 de la Jefatura de las Fuerzas Aéreas los aeródromo se dividieron en permanentes, con una guarnición fija de 1 teniente, 2 sargentos, 6 cabos y 50 soldados. 

Semipermanentes, con un sargento, 2 cabos y 20 soldados, eventuales, con 1 cabo y 4 soldados y de socorro, con un guarda. 

Además construyeron pistas que no llegaron a funcionar nunca para engañar al enemigo. 

En noviembre de 1937 el personal asociado a la fuerza aérea de la 4ª Región Aérea, sin contar pilotos, fue de 1.288 personas, entre personal militar y civil. 


Evolución organizativa

Al inicio de la contienda el despliegue organizativo de las Fuerzas Aéreas de la República (FARE) fue igual al empleado en el período de entre guerras, la Escuadras Aéreas. Valencia pertenecía a la 2ª Escuadra, con sede en la base de Tablada en Sevilla que fue trasladada a Los Alcázares en Murcia, al caer esta en manos de los sublevados durante el golpe de estado. 

Posteriormente pasó a formar parte de la 2ª Región Aérea de la que dependían las actuaciones en los combates en Andalucía y Teruel. En la reorganización del 15 de enero de 1937 se creó la 3ª Región Aérea que comprendía las tres provincias del Levante y la zona sur de Teruel. 

Tenía como responsable al comandante Antonio Martín Luna. 

Desde junio de 1937 pasa a ser la 4ª Región Aérea, para atender las operaciones realizadas por los ejércitos del este. Abarcaba de nuevo las tres provincias valencianas, más la de Teruel y parte de la de Cuenca. 

Cuatro aeródromos de Valencia, Jarafuel, Camporrobles, Requena y Utiel pasaron a depender directamente de la base aérea de Los Llanos (Albacete), sede del Estado Mayor de la Aviación Militar Republicana. 

La 4ª Región Aérea, en su inició, fue subdividida en cinco sectores con cabecera en La Rabasa (1º), Manises (2º), Castellón (3º), Sarrión (4º) y Sinarcas (5º). 

En 1938 se incorporaron aeródromos de nueva construcción y en primavera se reorganizaron los sectores 3º y 4º. Es mismo verano, tras la caída de Castellón la Región Aérea se reorganizó en dos sectores con cabecera en La Rabasa y Manises hasta el final de la guerra. 

Todos los campos recibieron un código para evitar que la redes de espionaje de los sublevados pudieran saber el origen de las misiones. 

De esa forma La Rabasa, cabecera del primer sector fue AZ-5. 

En ese mismo sector Pobla del Duc fue AZ-8, Santa Pola AZ-6 y Fontanars AZ-9. 

En el segundo sector La Señera recibió el código AX-4, Villar del Arzobispo AX-3 y Sagunt AX-11 17 aeródromos en activo.

Durante los 3 años de guerra civil en todo el territorio de la provincia de Valencia estuvieron en activo un total de 17 aeródromos: Alcublas, La Cabezuela, Carlet, Casinos, Chiva, Fontanars, Jarafuel, Lliria, Manises, Montroi, Pobla del Duc, Requena, Sagunt, Sinarcas, Utiel, Villar del Arzobispo, La Yesa. De otros 6: Alberic, Chelva, Chulilla, Xàtiva, Moncada y Torrent, no existe documentación, aunque aparecen citados en los documentos de guerra. 

Las pistas valencianas, claves en el despliegue de tropas para la batalla del Ebro.

Los aeródromos de la cuarta región tenían una doble finalidad: dar cobertura y apoyo a los Ejércitos del Este, atender la defensa de costas y luchar contra los ataques a la flota y defensa de los bombardeos que los sublevados lanzaban desde Mallorca. 

Al comienzo del conflicto soportan el despliegue de las misiones en el frente de Teruel, posteriormente la batalla de la citada ciudad y la defensa de Castellón y Valencia volvieron a requerir del uso de las pistas valencianas. Hasta el final de la Batalla del Ebro que pasaron a cumplir misiones de defensa de costas de los puertos de Valencia y Alicante y contra los cada vez más frecuentes bombardeos de las ciudades costeras. 

En el frente se agrupaban en 3 líneas. En la primera estaban las instalaciones ocupadas por la aviación de caza, preferentemente Polikarpov I-16 Mosca e I-15 Chato. 

En la segunda, más alejada de los combates, estaban los aviones de cooperación y escolta Polikarpov RZ Natacha, Polikarpov RZ5 Rasante e I-15 Chato. 

Más lejos del frente actuaban los bombardeos Tupolev SB2 Katiuska. 

-Sisante.

-Solsona.

-Santa Pola.

-Suances.  


 

T

-Tablada (Sevilla).


 




-Talamanca de Jarama.

-Tardienta. Aeródromo de reserva a 15 de octubre del 37. Estaban basados Fiat Cr-32.

-Tauste. Aeródromo de características similares del existente en Buñuel, con aparatos de reconocimiento Heinkel He-70 de la Legión Cóndor y bimotores Dornier Do-17 (Bacalao).

-Tembleque.

-Teruel. Base aérea franquista, poco utilizada.

-Torrejón de Ardoz.

-Talavera – Veladas.

-Tarancón.

-Tarragona.

-Tárrega. Tercera región aérea, 3er sector, código 335 (junio de 1938)

-Tona. Tercera región aérea, 2º sector, código 328 (junio de 1938)

-Tomelloso.

-Torrelavega.

-Torremocha.

-Torresaviñán.

-Torrijos.

-Tortellá. Tercera región aérea, 1er sector, código 3110 (junio de 1938)

-Totana. Murcia. Escuela de polimotores

-Tudela. Base aérea de escuadrillas de reconocimiento y de bombardeo de la Legión Cóndor.

-Turleque.

-Torrelaguna.

 


U

-Utiel.

-Utrilla.  


V

-Vall d’en Bas (Comarca de la Garrotxa)

-Valdeolivas. (Cuenca)

-Valdepeñas.

-Valfarta.

-Valencia de Don Juan.

Provincia de León.

-Valls.

Tercera región aérea, 4º sector, código 342 (junio de 1938).


Eventual. Equipado para el montaje y reparación de aeronaves.Situado cerca de dicha población en la crta. de Vila-rodona, frecuentemente usado por cazas que operaban en el frente del Segre.

-Valenzuela.

En Zaragoza.Básicamente para bombarderos italianos y alemanes. Después de la guerra se fusionó con el de Sanjurjo, siendo el embrión de la gran base aérea militar hispano-americana.

-Vic. Tercera región aérea, 2º sector, código 322 (junio de 1938). Eventual.Equipado para el montaje y reparación de aeronaves.

-Vilajüiga - Figueras norte.

Tercera región aérea, 1er sector, código 314 ó 312 (junio de 1938)

Eventual.Equipado para el montaje y reparación de aeronaves. Allí se recogían los "Supermoscas" llegados para distribuirlos por las unidades.

-Vendrell.
Tercera región aérea, 4º sector, código 343 (junio de 1938). Importante base aérea de caza republicana con escuadrillas de “Chatos” y “Moscas”.

-Villamayor.

-Villafranca del Penedes.

Tercera región aérea, 3er sector, código 338 (junio de 1938) (Const.) 

Principal base de la aviación de caza republicana en la comarca del Penedés. Sus misiones variaban desde intervenir en el frente del Segre, como la protección del litoral de los bombardeos italo-alemanes con base en Mallorca a como la de escoltas a bombardeos propios.



-Villar del Arzobispo.

-Villar de Santiago.

-Villafría. (Burgos).

-Vejer. (Cádiz).

-Vélez. Málaga.

-Verges. Tercera región aérea, 1er sector, código 318 (junio de 1938)

-Vidreres. Tercera región aérea, 1er sector, código 313 (junio de 1938).  Eventual.Equipado para el montaje y reparación de aeronaves.

-Vilallonga. Tercera región aérea, 4º sector, código 346 (junio de 1938) (Const.)

-Villaescusa.

-Villafamés.

-Villamanin.

-Vilamartín.

-Villán De Gómez.

-Villanubla.

-Villanueva de la Jara.

-Villarcayo. Emplazamiento muy cercano al Puerto del Escudo.


-Villaviciosa.

-Viso del Marqués.

-Vistabella.

-Viveros.

-Villalba.  


Y

-Yébenes.


Z

-Zaidin.

-Zaorejas.


Sin determinar.

*- Aeródromo en la Alcarria situado entre Argamasilla de Alba y Tomelloso. MUera la Muerte (Juan Ramoneda Vilardaga), pág. 26

Gracias a BAt 58. No son de la Alcarria.

*- Posible aeródromo en Poblet.

-Los que se refieren a continuación, seguramente sean el de Sisante y el de San Clemente.


 

 

Aeródromos en Catalunya, a finales de 1938, terminada la batalla del Ebro.

Campo de aviación del Pla del Penedès renombrado por los fascistas como campo de San Pedro de Riudevitlles, por ser este el pueblo cercano mas importante.
Los narradores locales también lo nombran como campo de Sabanell, es un barrio muy cercano a la ubicación del antiguo campo (no confundir con Sabadell)

Ver documento pdf en catalán con fotografías.

 

Aeródromo republicano de Pacs-Vilobí

-El Carmolí - Aeródromo 212
Escuela de Vuelos Nocturnos. Esta base aérea republicana realizaba servicios de escolta, reconocimiento, vigilancia marítima y bombardeos nocturnos. 

Entre las acciones de defensa costera, los aviones de El Carmolí tenían la misión de impedir la aproximación de los submarinos italianos a las costas, lanzándoles desde el aire sus cargas de profundidad.


Saceruela.


Rabasa.