REPÚBLICA - LA MALDITA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

República - Guerra civil, franquismo, transición

LA SEGUNDA REPÚBLICA

República - la caída de la monarquía.

 

La Dictadura de Primo de Rivera se enfrentaba desde 1928 a un desgaste evidente, viendo incluso erosionarse algunos de sus apoyos más fuertes, con la aparición de muestras de descontento dentro del Ejército, enfrentamientos con el Rey Alfonso XIII y crecientes problemas económicos. En enero de 1930 Primo decidió consultar sobre su continuidad a los demás capitanes generales del Ejército y ante la falta de entusiasmo de sus compañeros decidió dimitir y marcharse al exilio. Alfonso XIII, que deseaba la caída de Primo, llama al General Berenguer (enemigo de Primo) para que ocupe el poder. El plan era restaurar la Constitución de 1876 y mediante elecciones libres volver a la normalidad (esto es, la vuelta a la monarquía liberal) y que de esta forma no se cuestionase la figura del Rey (quien aceptó en 1923 el golpe de Primo con entusiasmo); pues otra posible solución, que era abrir un periodo para redactar una nueva Constitución, conllevaba el peligro de que en las discusiones constitucionales los partidos de izquierda, abiertamente republicanos, y algunos de derecha, que censuraban públicamente la actuación del Rey en 1923, se pusiesen de acuerdo en la forma republicana del Estado. La oposición republicana tenía desde hacía tiempo una envergadura considerable como demostraban la vuelta de los desórdenes anarquistas en Cataluña o la creación de una Agrupación al Servicio de la República por intelectuales como Ortega y Marañón, y sobre todo los acuerdos alcanzados en el llamado Pacto de San Sebastián, firmado en el verano de 1930 en esta ciudad (donde socialistas, republicanos y catalanistas acuerdan coordinar su lucha contra la Monarquía. - La proclamación de la República. Como resultado del Pacto de San Sebastián se produce una rebelión de inspiración republicana, que aunque fracasa, demuestra los escasos apoyos con los que cuenta la monarquía, pues la opinión pública convirtió en mártires a los militares ejecutados por rebelión y en populares a los políticos republicanos encarcelados. Berenguer ofrece, ya a comienzos del año 1931, para apaciguar los ánimos, unas elecciones a Cortes, que fueron rechazadas por los republicanos, pues estos preferían antes unas elecciones municipales que permitiese la existencia de alcaldes (encargados por ley de controlar las elecciones y, por tanto, de su limpieza) democráticos. 
Ante este rechazo Berenguer dimite y el Rey nombra a Aznar nuevo presidente, quien convoca elecciones municipales para el día 12 de abril. En estas elecciones, aunque los partidos monárquicos obtuvieron buenos resultados en zonas rurales y en las pequeñas ciudades, lo cierto es que en las grandes urbes, incluidas Madrid y Barcelona, la victoria republicana fue clarísima. 
El Rey recibió información precisa sobre la situación y, aunque algunos políticos cercanos le pidieron que resistiese, otros, ante la claridad de la derrota electoral y los mensajes que llegaban de parte del Ejército y de las fuerzas de orden público, poco dispuestos a enfrentarse a una oposición popular tan evidente, aconsejaron al Monarca que abandonase España. 
El 14 de abril se sucedieron los acontecimientos: el Rey abandona Madrid camino del exilio, el gobierno acuerda la cesión del poder a los republicanos y, por la tarde, se proclamó la Segunda República. 
En la localidad guipuzcoana de Eibar la bandera tricolor fue izada el día 13 de abril, adelantándose a los acontecimientos. - El Gobierno Provisional. Proclamada la República se forma un Gobierno Provisional que pronto convocará unas elecciones a Cortes constituyentes, pero antes de que estas se celebren, el gobierno (cuyo poder se verá luego confirmado en las elecciones) pondrá en marcha una serie de decretos que revelarán las intenciones políticas de quienes (el partido Izquierda Republicana de Manuel Azaña, y el PSOE) formaban el núcleo ideológico de los republicanos. 
Estos grupos consideran que España necesita unas reformas urgentes para liberarse de las ataduras que impiden su progreso como son reducir el poder de la Iglesia que entorpece las mejoras educativas e intelectuales, o también controlar al Ejército, que se entromete en el desarrollo de la vida democrática, tarea de la que se ocupará Azaña reduciendo el número de oficiales y buscando asegurar que quienes permaneciesen en el Ejército fueran fieles al nuevo régimen. 
No menos importancia se daba a lo que se consideraba un injusto reparto de la riqueza, sobre todo en el mundo rural a causa de la existencia del latifundismo, que mantiene a gran parte de la población en un estado de miseria hereditario, por lo que el gobierno, principalmente a través de Largo Caballero, miembro del PSOE y ministro de Trabajo, sacará adelante decretos que pretenden mejorar la calidad de vida de trabajadores agrarios e industriales. 
Por último, el llamado problema nacionalista que se intenta resolver con la promesa de autonomía para Cataluña, compone junto con los asuntos militar, religioso y económico, el cuadro de problemas que marcarán la historia de la República, incluido su dramático final. 
En las elecciones de junio de 1931 la victoria de las fuerzas de izquierda confirmaba un periodo de intensos cambios. - La Constitución de 1931 Las Cortes elegidas en junio de 1931 se pusieron inmediatamente a la elaboración de una Constitución. 
Se trata de una Constitución que reconoce de una manera amplia los derechos y libertades individuales característicos de una Constitución Liberal (incluido el derecho a la propiedad privada), aunque como novedad, incluye compromisos sociales, por los cuales el estado debe proporcionar los medios que garanticen un acceso general a la educación, la sanidad o la vivienda, que prefiguran lo que después de la Segunda Guerra Mundial se denominará en Europa el “Estado del Bienestar”. Las Cortes serán unicamerales, elegidas por sufragio universal. La Constitución recogerá la igualdad legal de hombres y mujeres, que hará posible, por ejemplo, que éstas puedan votar en las elecciones de 1933. 
La Constitución votada por diputados mayoritariamente de izquierdas incluirá aspectos polémicos como fueron el reconocimiento del derecho a la autonomía para las regiones que lo soliciten, la posibilidad de que el estado pueda expropiar posesiones particulares en nombre del bienestar social lo que hará posible el desarrollo de una reforma agraria en España y, quizás el asunto más controvertido, la Constitución de 1931 establecía en su artículo 3º que “El estado español no tiene religión oficial”, terminando además con el presupuesto estatal para el clero y prohibiendo ejercer la enseñanza en instituciones controladas por religiosos. El marcado laicismo del nuevo régimen creará controversia, pues los partidos de derecha utilizarán también la religión (prometiendo la derogación de esos artículos constitucionales) como forma de conseguir apoyos sociales. - El gobierno de izquierdas. 
La figura clave de este periodo será Manuel Azaña, líder de Acción Republicana, quien al frente de un gobierno de izquierdas que contaba con el apoyo de los diputados del PSOE en las Cortes, dirigirá el proyecto de reformas republicano. Entre estas reformas se encontraba la reforma militar, que pretendía disminuir el exceso de oficiales que creaba problemas al estado para pagar los sueldos, y entre los propios militares ante la dificultad para ascender. 
Azaña aprovechó la “jubilación” masiva de oficiales para intentar limpiar el ejército de personajes sospechosos de deslealtad con la República. La reforma más ambiciosa en el terreno económico fue la Reforma Agraria que pretendía el reparto de tierras entre los cientos de miles de jornaleros que malvivían sobre todo en la mitad sur de España. 
La Ley de Reforma Agraria de 1932 se basaba en la existencia de enormes propiedades (latifundios) mal explotadas o sin explotar, tierras que el I.R.A. (Instituto de Reforma Agraria) expropiaría y se encargaría del reparto e instalación de jornaleros en ellas. 
La Reforma tuvo un éxito muy limitado, pues contó con la oposición de los grandes propietarios que hicieron muy lenta su aplicación, lo que unido a la escasez de presupuesto, condujo a que el número de campesinos que había obtenido tierra tras más de un año de aplicación de la ley fuese tan pequeño que hizo crecer la indignación y surgir incidentes como los de Castilblanco en Badajoz o los de Casas Viejas en Cádiz, protagonizados por jornaleros movilizados por sindicatos de izquierda, principalmente anarquistas. - Reformas y tensiones. 
Los gobiernos izquierdistas del bienio 1931-1933 sacaron adelante otras leyes que, como la de la Reforma Agraria, crearon inquietud en parte de la sociedad española. 
En este contexto la pretensión de establecer una radical separación entre la Iglesia y el Estado será un empeño de las izquierdas que provocó en los grupos de derecha y la Iglesia, que ya habían recibido mal ciertos artículos constitucionales, una radical oposición cuando se aprueben leyes como la del matrimonio civil o la que legalizó el divorcio. 
Además, durante los primeros meses de la República habían comenzado actos de violencia anticlerical con la quema de algunos edificios religiosos. 
Las cuestiones religiosas estarán presentes en las elecciones de 1933 como elemento divisor de los españoles. 
Los gobiernos presididos por Azaña también llevaron adelante unas ambiciosas reformas educativas que pretendían terminar con el analfabetismo, principalmente mediante la construcción de miles de escuelas y la mejora de la formación del profesorado. 
La pretensión de que fuese una educación laica condujo a un nuevo enfrentamiento con la Iglesia católica. 
También debe destacarse la política autonómica de estos gobiernos que concedieron la autonomía a Cataluña, mediante un estatuto que primero fue votado por los catalanes y luego aprobado en las Cortes. 
Cataluña sigue formando parte de España, pero el estatuto le proporciona numerosas competencias y legaliza el uso del idioma o la bandera catalana. 
La política autonómica sirvió también para crear tensiones con ciertos partidos de derecha y altos oficiales del ejército que creían que era un primer paso para la destrucción de la unidad de España. - La crisis de la izquierda. 
Los intentos de reformas que se plasmaron en leyes que buscaban el control civil de las Fuerzas Armadas, la separación de la iglesia y el estado, acabar con el analfabetismo y resolver el problema nacionalista, tuvieron un alto coste para los gobiernos de izquierdas. 
La ambición de las reformas y, en ocasiones, la falta de tacto al aplicarlas, condujo a un crecimiento de la oposición. 
Si por la izquierda, anarquistas y socialistas, criticaban la lentitud y escasez de las reformas, por la derecha se criticaba justo lo contrario. 
Los incidentes en el campo (en especial el de Casas Viejas) hicieron crecer el desprestigio de Azaña y su gobierno. 
Desde posiciones derechistas se gestó el golpe de estado del general Sanjurjo en 1932 como reacción contra las reformas. 
Los gobiernos de Azaña contarán a lo largo del bienio 1931-1933 con la oposición por la izquierda de quienes les consideran unos burgueses moderados (la CNT o los comunistas) y quienes consideran que han ido demasiado lejos como buena parte de la derecha alarmada por el tinte anticlerical de la política de esos años y por las reformas económicas que temían que estos gobiernos pusieran en marcha. 
Las izquierdas promoverán el desorden social con la convocatoria de numerosas huelgas y altercados, mientras que la derecha se reorganizará políticamente por medio de una coalición, la CEDA, que proponía la derogación de las principales reformas efectuadas por las izquierdas. Azaña se vio obligado a convocar elecciones, en las que la izquierda en general y su partido en particular obtendrán un mal resultado. - El gobierno de centro derecha. 
Las elecciones de noviembre de 1933 fueron ganadas por el centro y la derecha. 
El mejor resultado lo obtuvo una coalición de fuerzas de derechas, la CEDA, cuyo programa electoral defendía la catolicidad de España y prometía desmontar las reformas izquierdistas. 
Alcalá-Zamora, presidente de la República, llamó a formar gobierno a Lerroux, líder del partido Radical (de ideología republicana, y en origen anticlerical, pero que ante el desprecio de socialistas y azañistas, se desplaza ideológicamente hacia la colaboración con la derecha); gobierno que se sostiene gracias al apoyo de los diputados de la CEDA. Aunque la CEDA parecía tener como objetivo deshacer las reformas izquierdistas, lo cierto es que finalmente no reformó la Constitución y respetó en gran medida lo realizado en el ámbito militar y educativo. 
Sí cumplió sus promesas al paralizar la reforma agraria (se devolvieron incluso tierras a sus antiguos propietarios) y devolver a la Iglesia sus privilegios perdidos.
Algunas de estas medidas crearon malestar entre las fuerzas de izquierda, pero para entender los acontecimientos posteriores es necesario conocer sucesos internacionales como lo que supuso la llegada al poder de Hitler en Alemania, cuyo partido ganó las elecciones y una vez instalado en el poder puso en marcha una legislación que supuso el fin del sistema democrático en Alemania y el inicio de la aniquilación física de sus opositores. 
Pronto las fuerzas de izquierdas acusaron a la CEDA de ser los nazis españoles. -La revolución de 1934. La tensión subió cuando en 1934 entraron en el gobierno los primeros ministros de la CEDA (hasta entonces este partido se limitó a prestar apoyo parlamentario a los radicales). 
En Cataluña, Companys, presidente de la Generalitat, proclamó la República Catalana en el convencimiento de que la situación giraría mediante una revolución a la instauración en España de una República Federal. 
El gobierno de Madrid por medio del ejército controló la situación catalana y encarceló al gobierno de la Generalitat y dejó en suspenso la autonomía. 
Mientras tanto se convocó en toda España una revolución general contra el gobierno, revuelta que en Asturias, la UGT y la CNT superando sus diferencias, plantean conjuntamente (en el resto de España no se da esta colaboración y el fracaso de la convocatoria es casi total) a la que se añadirán los comunistas, lo que durante varios días dará el control de los valles mineros a una pretendida República Socialista que formará una potente milicia. 
Sólo con la llegada de tropas procedentes de Marruecos, y por medio de enfrentamientos que producirán cientos de muertos, en su gran mayoría mineros, pero también varias decenas de soldados, lo que habla de la dureza del combate; se controló finalmente la situación. 
A pesar de la derrota, el movimiento obrero salió fortalecido: la revolución de Asturias “demostró” que la unión de las fuerzas obreras podría llevar al triunfo de la revolución. Por su parte el gobierno de la CEDA se sintió fortalecido y prosiguió desmontando reformas del gobierno anterior: retroceso de las inversiones en educación, fin del salario mínimo… - La crisis de la derecha. Tras la Revolución de Asturias, y aunque algunos miembros del gobierno eran conscientes de que eran necesarias algunas reformas, el gobierno se aplicó en su política de contrarreformas, e incluso parte de la derecha acusaba al gobierno de cobardía por no haberse puesto a la cabeza un gobierno militar (una dictadura de orden) tras sofocar la revolución de Asturias y así acabar con la “amenaza comunista”. La situación se complica cuando uno de los dos pilares del gobierno (el partido Radical) se ve salpicado por varios casos de corrupción. Con ello la coalición se debilitaba y se iba camino de unas nuevas elecciones. 
En un contexto marcado por la derrota de la revolución de Asturias (con numerosos obreros encarcelados), la caída de la autonomía catalana y el convencimiento de que la izquierda fue derrotada en las elecciones de 1933 por su desunión, es comprensible que en los últimos meses de 1935 los líderes de centro-izquierda creen el llamado Frente Popular (agrupación de partidos republicanos de izquierda, socialistas, la Esquerra catalana, el PCE, e incluso la CNT, que por coherencia no podía presentarse a ninguna elección, parecía que podría prestar una colaboración más o menos pasiva) que aspira a ganar las elecciones frente a una derecha dividida. 
Como factor que colaboraba a la unión de las izquierdas estaba la amenaza del fascismo, algo más que un rumor ya en muchos países europeos. 
El programa del Frente Popular era poco más que la promesa de volver a poner en marcha las reformas que la derecha había frenado o suprimido.

SUCESOS CRONOLÓGICOS

-Proceso de Burgos. 6 penas de muerte conmutadas el 30 –12-70, 

-movimientos antifranquistas unitarios 1973

-Muerte de Carrero Blanco 10-12-73. 

-1973- Diez sindicalistas que forman parte de la Coordinadora General de Comisiones Obreras esperan ser juzgados por el Tribunal de Orden Público. 

-Proceso 1001. 1975.

-Fusilamientos de Txiki y Otaegi y tres militantes del Frap, el 27-09-75 

-1975.- Muerte del dictador, 20-11-75 Euforia-matando. 

-1976.- Asesinados 5 obreros en Gasteiz-Vitoria. 06-03-76 ministro del interior Fraga. 

-1º)Lev. popular-Portu. 1976.

-Fuerte abstención en el referéndum sobre la Reforma 15-12-76 Existían dos corrientes a) Reforma b) Ruptura 1977.

-Se legaliza la Ikurriña, 18-01-77. 

-Legalización del P. N. V. 23-03-77 1977.

-Legalización del P. C. E 09-04-77 

-Aberri Eguna Gasteiz- Durango 1977.

-Asesinadas 5 personas en las diferentes manifestaciones y huelgas generales por la Amnistía 

-2º) levantamiento popular 1977.- Se crea E.E.(E. T. A. pm) en Gallarta.10-06-77 1977.

-Elecciones Generales P.N.V. gana en Bizkaia y Gipuzkoa. U.C.D. en Álava y Nafarroa falangistas 19-06 1977.

-150.000 manifestantes contra Lemoiz 15-07-77 1977.

-Legalizados los partidos por la ruptura ESEI-OIC-ORT-PT-MC-LKI 08-07-77 1977.

-250.000 manifestantes por la amnistía total 02-09 77 1977.

-Salen a la calle Egin y Deia 20-09-77 1977.

-Proyecto limitado de amnistía - Pacto de la Moncloa 13-10-77 1977.

-Sale de Martutene Fran Aldanondo. Último preso de E T A 09-12-77 conseguida con la lucha 1977.

-Nafarroa se queda fuera en el Preautonómico 30-12-77 1978.

-Muere David Alvarez hijo de Plentzia enfrentamiento con le G.C. en Lemoiz 14-01-78 1978.

-Bomba reactor de Lemoiz, mueren dos obreros 10-02-78 1978.

-Dimite Ortzi por no conseguir denunciar la Reforma 10-04-78 1978.

-Se crea H. B. En Altsasu 27-6-78 (ETA m) 1978.

-Las FOP entran en la plaza de toros de Pamplona. Muerte de Germán. Se suspenden los San fermines 1978.

-Referéndum por la Constitución Española. La C A V no la aprueba. Mayoría de no y abstención 6-12 1979.

-Ratificado el Estatuto de Gernika 20-3-79 1979.

-Elecciones municipales 03-04-79 1979.

-Bomba reactor de Lemoiz. Muere A. Baños13-6-79 1979.

-Nafarroa fuera del Estatuto Acuerdo U C D- P N V Se aprueba el Estatuto con el 40% de abst 25-10 1980.

-1ª elecciones Parlamento Vasco PNV 25 HB11 PSE 9 EE 6 (UCD 6 AP 2) PCE 1 1980.

-Gobierno Autónomo Presidente Garaikoetxea 30-04-80 1981.

-ETA m mata a Ryan. Ingeniero jefe de Lemoiz 06-02-81 1981.

-Tejerazo golpe militar  21-02-81 1981.

-Muerto por explosión Mario hermano de David 17-03-81 

-1982.- Cierre de Lemoiz 12-05-82 1982.

-Se disuelve ETA pm 30-09-82 1982.

-Estreno oficial Policía Autonómica 26-10-82 

-1983.- Aparece el GAL 19-10-83 

-1984.- El GAL mata a Santi Brouad 20-11-84 

-1984.-Cierre de Euskalduna 12-10-84 

-1986.- No a la OTAN .el 60% 12-2-86 

-1986.- Nuevo Partido salido del PNV 19-10-86 EA 

-1991.- Amedo y Dominguez jefes del GAL 108 años de cárcel 19-09-01 Intervención en el Círculo de Bellas Artes, el 18 de Abril, en la conmemoración de la II República Notas de un testigo: La transición española inacabada Armando López Salinas Analizar la transición española requeriría, sin duda un mayor espacio crítico y una mayor y plural información que la que pueden proporcionar estas notas personales. 

Vale señalar que tiempo antes de la muerte de Carrero Blanco, diciembre del 73, la situación de la dictadura franquista se había deteriorado profundamente. Las luchas por las libertades políticas y sindicales habían adquirido un carácter masivo tanto en el mundo del trabajo como en el mundo universitario. También el movimiento ciudadano reivindicativo se extendía como una mancha de aceite por las barriadas de las grandes ciudades de nuestro país... Intelectuales, profesionales y artistas eran ya, en muchas ocasiones, la punta de lanza de dichos movimientos. 

A estas acciones, como es sabido, se iban sumando Colegios Profesionales, sectores del bajo clero y de la Judicatura, así como algunos obispos. 

Mas tarde, algunos núcleos reducidos de la oficialidad joven de las fuerzas armadas se sumaron a la reclamación popular de libertades democráticas. 

Al tiempo, fuerzas nacionalistas de Cataluña, Euskadi y Galicia, sobre todo de las dos primeras nacionalidades citadas, mostraban con fuerza sus reivindicaciones históricas. ETA incrementaba su actividad terrorista. Ante tal avalancha de acciones populares, en las que el clandestino P.C.E. y el clandestino sindicato CC.OO. dejaban su impronto dirigente en la mayoría de los casos, la represión policial, a pesar de toda suerte de sedicias policiales en comisarías y cuartelillos, a pesar de las largas condenas impuestas por unos Tribunales al servicio de la dictadura, comenzaba a mostrarse incapaz de contener las protestas. Y en ese contexto fuerzas procedentes del franquismo y fuerzas procedentes de la oposición que hasta entonces habían permanecido a la expectativa en conciliábulos estériles, comenzaron a moverse para tratar de situarse ante un futuro político que ya empezaba a vislumbrarse cercano. De otra parte, la transición del franquismo a la democracia, o mejor dicho a la actual monarquía parlamentaria, se produjo en la onda de una grave crisis económica internacional tal como ocurriera en el tránsito de la dictadura de Primo de Rivera a la II República. 

La economía española iba a sufrir de lleno el impacto de la crisis del petróleo de los años 1973-1974. Obligado es situar también la transición española en el contexto de la "guerra fría" y el incipiente deshielo en las relaciones entre Moscú y Washington tras la reunión de Vladivostok entre Ford y Bresnev en Noviembre de 1974. 

Recuérdese además el enfriamiento de relaciones entre el PC y el PCUS tras la intervención del Pacto de Varsovia en Checoslovaquia. España, como país, estaba ligada durante los años de la guerra fría al llamado bloque occidental, sobre todo por sus acuerdos militares con los EE.UU de Norteamérica que disponían, y aún siguen disponiendo, de bases aeronavales con capacidad nuclear desde las que se puede controlar el Mediterráneo en sus dos orillas, especialmente el occidental. 

De modo que el futuro político de España no era solo un asunto que concerniera a los españoles, sino un tema en el que estaba implicado no solo el complejo militar industrial dominante en lo EE.UU sino también la OTAN y de algún modo con la Comunidad Económica Europea. 

La crisis del petróleo convertía al Mediterráneo Oriental en una de las zonas más conflictivas del mundo. Recuérdese la guerra del Yon Kipur del 73 o el conflicto entre Grecia y Turquía a propósito de Chipre que condujo al fin de la dictadura proamericano de la Junta militar griega y a la salida de dicho país, entonces, de la estructura militar de la OTAN. 

De otra parte, en Abril del 74, se produjo la "revolución de los claveles" en Portugal y el temor de la OTAN a un gobierno portugués con presencia comunista. 

También, en esos años, se producía un fuerte incremento del voto comunista en Francia y en Italia. Así , pues, el eje central de la política de Washington respecto a España en ese tiempo, consistía en que a la muerte de Franco no se produjeran cambios en el equilibrio de fuerzas entre la OTAN y el Pacto de Varsovia y que ello pasaba, entre otras cosas por garantizar la permanencia de sus bases militares, atómicas, en nuestro país al que más tarde se le empujaría a entrar en la OTAN. 

En este orden de cosas cabe recordar el viaje de Lord Mountbatten a Washington para convencer a Nixon de la necesidad de apoyar al Príncipe Juan Carlos para alcanzar la Corona de España. O también el viaje de Vernon Walters a Madrid para explorar cerca de Franco la posibilidad de que este coronase en vida al Príncipe. Acontecimientos tales como la citada muerte de Carrero Blanco, proceso 1001, nombramiento de Arias Navarro como Jefe de Gobierno, así como la primera hospitalización de Franco, crearon divisiones en el interior del propio sistema entre los llamados evolucionistas, partidarios de la autorreforma del régimen, y los inmovilistas, "bunker" en el lenguaje de la época, partidarios de seguir con la política de palo y tentetieso. 

También se aceleraron los esfuerzos unitarios de la oposición. Durante años y años y prácticamente en soledad el PCE había logrado poner en pié un fuerte movimiento de oposición antifranquista amplio y diverso. Movimiento popular sobre cuyas espaldas la oposición tanto de la derecha como del PSOE se aprestaron a cabalgar tal como había hecho la burguesía respecto a los "sansculotte" durante la Revolución Francesa. 

La propuesta de un "Pacto por la libertad" proclamada por el PCE en 1972 para derrocar la dictadura, contemplaba la formación de un gobierno provisional de amplia coalición para restaurar las libertades democráticas, promulgar una amnistía general para presos y exiliados políticos y la convocatoria, en un tiempo razonable, tras legalizarse los partidos políticos y las centrales sindicales, de elecciones generales a Cortes Constituyentes para que el pueblo español pudiera pronunciarse por el futuro sistema político y sobre la forma del Estado, monarquía o republica. 

Así mismo el gobierno provisional debería reconocer junto a las autonomías regionales que empezaban a reclamarse, la personalidad específica de Cataluña, Galicia y Euskadi con la puesta en vigor de los Estatutos de la II República actualizados. 

Una parte de la oposición, la formada por algunos sectores democristianos y liberales, monárquicos partidarios del Conde de Barcelona la mayoría de ellos, empezaban a cambiar de montura apoyando al Príncipe Juan Carlos, postulaban una reforma no muy profunda del sistema vigente estableciendo así un campo de encuentro con los aperturistas de última hora que abandonaban el barco franquista y que tenían aún en sus manos algunos resortes del viejo poder. 

De otra parte, en posiciones de ruptura se alineaban las fuerzas sociales y políticas de izquierda que habían llevado el peso de la lucha contra la dictadura, tanto en las comunidades históricas como en el resto del Estado. También en dichas posiciones se alineaban algunas personalidades conocidas públicamente y sin filiación política alguna. La política unitaria del PCE tras la experiencia de las llamadas Mesas Democráticas, cristalizó en aquel tiempo en la creación de la Junta Democrática, que se presentó públicamente en Julio de 1974 en Madrid y Paris. En la Junta figuraban el PCE el Partido Socialista Popular, el Partido del Trabajo de España, el Partido Carlista, CC.OO y diversos colectivos ciudadanos y un grupo de independientes. Tales Vidal Beneito o García Trevijano. 

El Partido Carlista poco tiempo después abandonó la Junta. Junta Democrática que consiguió muy pronto un importante apoyo político y social de masas, como se puso de manifiesto a través de diversas movilizaciones que se llevaron a cabo en diversos lugares del país. 

Poco después, y aunque se había llevado a cabo tanto desde la Junta como desde el propio PCE conversaciones con Izquierda Democrática, grupo democristiano liderado por Ruiz Jiménez, y con el Partido Socialista Obrero Español este último partido, con el apoyo de la Internacional Socialista y las bendiciones de Washington, creó una nueva entidad política unitaria, la Plataforma de Convergencia Democrática en Junio de 1975. En dicha Plataforma figuraban junto al PSOE, la ya citada Izquierda Democrática que formaba parte del equipo español de la Democracia Cristiana, el Movimiento Comunista, la Organización Revolucionaria de Trabajadores y la Unión Socialdemócrata Española. 

Al poco, ingresaría el Partido Carlista y se marcharía la ORT. 

De otra parte, la Coordinadora de fuerzas Políticas de Cataluña había decidido no incorporarse a ninguna organización unitaria de carácter estatal, y mantenía relaciones tanto con la Junta como con la Plataforma. El PNV conversaba con todos y no se unía a nadie. Tras la muerte de Franco y la caída del gobierno Arias y el "espíritu de febrero", un asociacionismo tutelado por el régimen y pronto rechazado por todos Juan Carlos de Borbón, que había jurado los Principios Fundamentales del Movimiento, y que venía asumiendo por segunda vez interinamente la Jefatura del Estado, fue nombrado Rey en una de las últimas sesiones de las Cortes Franquistas, el 22 de Noviembre de 1975. 

Uno de sus primeros actos fue nombrar Jefe de Gobierno a Adolfo Suárez. 

Hay que decir que en ese momento la política de Washington era favorable a las posiciones reformistas en España siempre que se garantizase, como ya indicamos antes, la presencia militar en nuestro país, pero no la legalización de los comunistas. Recuérdese que Ford y Kissinger planearon en 1976 un golpe de Estado en Portugal para acabar con la revolución de los claveles. 

Recuérdese también que en Enero del 76, Kissiger y Areílza, ministro de Asuntos Exteriores de España, firmaron un nuevo Tratado de Amistad y Cooperación entre ambos países, lo que permitió que el Rey Juan Carlos visitara los EE.UU y se comprometiera ante republicanos y demócratas a llevar a cabo en España una "democratización ordenada". Areílza cuenta en sus memorias lo que dijera Kissinger: "no vamos a decir nada a ustedes si se empeñan en legalizar al PCE. Pero tampoco les vamos a poner mala cara si le dejan sin legalizar unos años más". Adolfo Suarez, según Charles Powell en su estudio sobre la dimensión exterior de la transición española, por otra parte, y en un Seminario organizado en 1984 por la fundación Ortega y Gasset en Toledo sobre la transición, habla de sus conversación con Willy Brandt, presidente de la Internacional Socialista en Madrid antes de la legalización de los partidos políticos, Suárez señaló que Brandt no mostró excesivo empeño en que se legalizase el PCE, pronunciándose a favor de la participación de los socialistas en las elecciones con o sin la presencia de los comunistas. 

En este contexto, diversas fuerzas políticas de la oposición, a las que unos cuantos años antes, no demasiados, había que buscar con candil entre ellas el PSOE comenzaron a respaldar la reforma de Suárez. El PSOE en su 27 Congreso, pactado con Suárez, y en la onda de las opiniones de Brandt antes citadas y también en las del Departamento de Estado de los EE.UU, aceptaba la posible marginación electoral del PCE en los primeros comicios generales y seudo constituyentes, tal como nos habían dicho Felipe González y Enrique Múgica, antiguo militante del PCE en conversaciones bilaterales.

Afirmaban que aunque el PSOE solo consiguiese un diputado como en tiempos de Pablo Iglesias lucharían con todo ardor por la legalización del PCE.

A partir de lo dicho el PCE al que se pretende aislar, llega al convencimiento de que tenia que insertarse en la reforma para ensanchar esta lo más posible, colocando en el centro de su política su legalización. .

Juan Carlos de Borbón era pieza clave de la reforma y si el ya rey quería serlo de todos los españoles en una democracia, digamos a la europea, donde los partidos comunistas eran legales, difícilmente podrían marginar a los comunistas, que eran quienes, sin comparación, más habían luchado por traer las libertades políticas a nuestro país. Y además, la monarquía llegaba de las manos de Franco, con un rey que había jurado los principios del llamado Movimiento, sin legitimidad alguna dado que dicha legitimidad la había perdido la corona cuando Alfonso XIII apoyó el golpe de estado de Primo de Rivera, lo que dio lugar, años más tarde al advenimiento de la II República. 

Si el PCE no era legalizado junto a las demás fuerzas políticas, la monarquía de Juan Carlos estaría cuestionada desde el principio. 

Para forzar la situación el Comité Central del PCE se reunió públicamente en Roma. Y el Secretario General, Santiago Carrillo, en unión de otros dirigentes, celebró una multitudinaria rueda de prensa en Madrid, en un local abierto por la organización madrileña. 

Más tarde, se produjo la detención de Carrillo y otros dirigentes y la pronta libertad de todos ellos. Y después se llevó a cabo la llamada cumbre eurocomunista de Madrid, con la presencia de Berlinguer y George Marcháis junto al secretario general del PCE. 

Poco antes, en Enero, el terrorismo fascista había asesinado a cinco abogados laboralistas, militantes del PCE, en un despacho de la calle Atocha. 

El entierro de los mismos mostró la fuerza del PCE en las calles de Madrid en un despliegue espectacular de serenidad y disciplina partidaria. 

El asesinato buscaba sin duda hacer retroceder el proceso de democratización en marcha, provocar una respuesta violenta del PCE y la intervención de las fuerzas armadas. Mientras tanto, la "platajunta" había pasado de la ruptura pura y simple, a la ruptura pactada, a la reforma negociada de Felipe González que no era otra cosa que una mezcla de los planteamientos de Suárez con algunos elementos reformistas mantenidos por la oposición. Vale decir que en ese tiempo el PSOE, con el firme apoyo de la Democracia Cristiana, consiguió la aceptación de la regla de la unanimidad por parte de todas las fuerzas de la "platajunta" podrá llevar a cabo las movilizaciones populares que pudieran convocarse. 

La legalización del PCE se ha dicho que fue prueba de la democratización de nuestro país, se produjo, como es sabido, en Abril de 1977 "sábado santo rojo". la conmoción política fue grande, lo que no había ocurrido con la legalización de ningún otro partido. La "cuestión comunista" suscitaba todo tipo de controversias y pasiones encontradas, producto de cuarenta años de represión política e ideológica en España y también de años y años de "guerra fría", de política de bloques entre la OTAN y el Pacto de Varsovia. 

Para la mayoría de las gentes que habían apoyado la dictadura hasta su fin, el "bunker" tanto civil, como militar o eclesiástico, legalizar al PCE significaba a tener que echar por la borda todo aquello por lo que habían luchado desde 1936. VJ.

En las elecciones de febrero de 1936 venció el Frente Popular que colocó inicialmente sólo a ministros republicanos (ninguno socialista) con Azaña como presidente del gobierno. El proyecto era restablecer plenamente la Constitución de 1931 y derogar las leyes contrarreformistas de los gobiernos radical-cedistas. En los primeros meses del año 1936 se vivió un clima de violencia: huelgas, tiroteos callejeros entre miembros de partidos rivales, ocupaciones de fincas… La división era evidente entre las izquierdas, con anarquistas y ugetistas enfrentados, e incluso dentro del PSOE se distinguen dos corrientes, la liderada por Prieto que piensa participar en el gobierno, y la liderada por Largo Caballero que desea unirse a comunistas y anarquistas en futuros proyectos revolucionarios. Lo cierto es que la República como régimen democrático está amenazada porque una parte de la izquierda piensa en proyectos revolucionarios, pues se cree en un inminente golpe fascista, mientras que en la derecha abundan quienes anuncian que la lucha por el poder se conseguirá con las armas. En este contexto, aunque Azaña confiaba en la pacificación que supondría la reactivación de las reformas (Estatuto de autonomía para el País Vasco, profundización de la Reforma Agraria, alejamiento de varios generales potencialmente peligrosos, como Franco, que es enviado a Canarias...), las luchas internas de las fuerzas de izquierda y la oposición frontal de fuerzas de derecha como la Falange, que esperaban un levantamiento militar dispuesto a acabar con la República, indicaban que España no se conducía por los caminos de la paz. - La conspiración militar. La conspiración contra la República por parte de militares de ideología monárquica y conservadora no fue algo que surgiese en 1936, sino que ya en 1932 se produjo un pronunciamiento dirigido por el general Sanjurjo. A pesar del fracaso de este golpe, cuando la izquierda del Frente Popular consiguió el poder, se retomaron proyectos de conspiración militar. Al margen de los apoyos civiles conocidos, la conspiración estaba dirigida por Sanjurjo, el general Emilio Mola, considerado por los historiadores como el cerebro de la operación, y el general Francisco Franco, importante por haber sido Jefe del Estado Mayor durante el gobierno de la derecha y por su prestigio e influencia sobre las tropas españolas en Marruecos. El clima de violencia que padeció España en el año 1936 con ocupaciones de fincas en el sur de España, huelgas y altercados políticos, incluidos decenas de muertos a manos de pistoleros falangistas y anarquistas, alimentaba los planes golpistas. El asesinato el 12 de julio de un oficial de la Guardia de Asalto por un grupo de falangistas fue respondido por algunos miembros de este cuerpo con el asesinato de Calvo Sotelo, líder de un partido derechista. Este último crimen puso en marcha la conspiración: un avión trasladaría a Franco desde Canarias (donde lo había confinado el gobierno al considerarlo sospechoso) a Marruecos para ponerse al frente de las tropas africanas. Los pronunciamientos deberían ser simultáneos en todas las capitales de provincias: su fracaso en algunas de las más importantes ciudades españolas transformará un golpe de estado en una larga guerra civil.

LA GUERRA CIVIL
Las operaciones militares. La formación de las dos zonas. La marcha hacia Madrid. - Iniciativa nacional desde los primeros momentos. Desde el sur. - Su intención era la de tomar Madrid lo antes posible. - Defensa de la capital por la Brigadas Internacionales (voluntarios de todo el mundo de ideología comunista y antifascista). - Nombramiento de Franco como jefe de gobierno y generalísimo de los ejércitos. Guadalajara y la campaña del norte. - Guerra de desgaste, grandes ofensivas. - Voluntarios italianos en apoyo al ejército nacional. Victoria de Málaga, y derrota de Guadalajara. - Ofensiva cantábrica por parte del ejército nacional.(1937) - Operaciones republicanas en Brunete y Belchite. No tuvieron éxito. La batalla del Ebro. - La conquista del norte proporcionó a los nacionales minerales e industrias. - Toma de Teruel por los republicanos. - Ocupación de Lérida y aislamiento de Cataluña. - Intento republicano de unión de ambas zonas: Batalla del Ebro. (1938) - Victoria nacional. Fin de la guerra. - Ofensiva contra Cataluña (finales 1938). - Huida masiva de civiles a Francia. - Sublevación de parte del ejército republicano y huída del presidente Negrín. - Capitulación de Madrid. - Último parte de guerra (1 de abril). - ¿Por qué ganaron los nacionales? - Mejor organización política. - Mejor ayuda exterior. - Mejor organización militar y superioridad técnica. - Aspectos económicos: mayores recursos. Organización política. - Franco reunió en su persona el mando militar, la jefatura del gobierno y del Estado. - La imagen creada por la propaganda hizo que la población viera en él una especie de salvador de la nación. - Carisma de Franco ante el ejército. - División en la zona republicana. - Ambiguas relaciones entre las autoridades civiles y las militares. Ayuda exterior. - La ayuda alemana a los nacionales estuvo compuesta por el material más moderno de la época. - Asimismo obtuvieron aprovisionamiento de materias primas del exterior (petróleo americano TEXACO). - El apoyo a la república no fue de igual calidad que el proporcionado a los nacionales. - Las potencias europeas apenas prestaron apoyo a la república (No intervención de Francia e Inglaterra). La superioridad militar. - Excelente organización del servicio secreto y estado mayor nacional. - Rivalidad en la zona republicana entre militares de carrera (Rojo, Miaja, Casado) y los surgidos de las milicias (Líster, Modesto). Administración de la economía. - Control republicano de las reservas de oro, los puertos más importantes y las minas del norte. - Bloqueo de los puertos por parte de los nacionales. - Control nacional de las minas en la segunda mitad de la guerra. - Ayuda a crédito por parte de los alemanes e italianos a los nacionales, Los republicanos debían pagar antes del envío de armamento. Se utilizó la mayor parte de las reservas de oro. - Consecuencias. - Muertos, represaliados y exiliados. - Pérdidas materiales. - Paralización de la reconstrucción a causa de la II Guerra Mundial. Consecuencias internas. - La situación internacional hizo que la vida política estuviese influida por los regímenes fascistas. - Configuración de un nuevo régimen Fuero de los Españoles (conjunto de derechos y deberes). - Poder supremo en manos de Franco. - Influencia de diversas tendencias en la configuración de la ideología.: falangistas, tradicionalistas, monárquicos, católicos. - Creación de decenas de centros de internamiento y campos de concentración. Dura represión. Sufrimiento de las mujeres. Posteriormente surgirían los batallones de trabajo. Uso de los prisioneros en los años siguientes como mano de obra esclava par las obras públicas. - Intento de aniquilación de toda idea contraria al régimen, especialmente las ideologías de izquierdas y republicanas. Consecuencias económicas. - Destrucción de gran parte de la riqueza. - Desaparición de las reservas de oro. - Autarquía. - Racionamiento. - Creación del INI para fomentar la industria. Consecuencias externas/ implicaciones internacionales. - Difícil posición española en la II Guerra Mundial. - Interés alemán por contar con la participación española. - Aislamiento político tras la guerra. - Comienzo de una cierta normalización de las relaciones internacionales a partir de 1950.

LA DICTADURA FRANQUISTA: RÉGIMEN POLÍTICO, EVOLUCIÓN SOCIAL Y ECONÓMICA.


Características generales. 
La oposición a la República deposita el poder en el general Franco. Creará un estado autoritario basado en la aniquilación de las ideas de los vencidos a través de la represión y la propaganda. - Ausencia de Constitución. Sustituida por las leyes fundamentales. - Inexistencia de partidos. Creación del Movimiento Nacional (1936). Decreto de Unificación de 19/4/1937. - Concentración de poder en la persona de Franco: Jefe de Gobierno (1936), 
Jefe del Estado (1939); Jefatura Nacional del Movimiento (1937). - El jefe de estado puede dictar normas jurídicas sin deliberación del consejo de ministros. - Existencia de familias políticas: Falange, católicos, monárquicos y los tecnócratas. - El primer franquismo. - Acercamiento al Eje en los primeros momentos: Adhesión al tratado antikomitern y abandono de la Sociedad de Naciones. - Serrano Suñer, figura clave de esta etapa. Ministro de Gobernación y Presidente de la Junta Política. El programa de fascitización de Serrano Suñer y los conflictos con los monárquicos. - Aprobación de los estatutos de F.E de las JONS. Estructura del partido al estilo fascista. - Consejo Nacional del Movimiento. - El SEU revolucionario. - Frente de juventudes. - La Sección femenina. - En la primera remodelación de gobierno (1941) se cede más autoridad a los falangistas. - Los equilibra nombrando ministros a varios militares. - Comienzan los conflictos entre ambos grupos (falangistas-militares). - La tensión llega a su punto álgido cuando unos falangistas lanzan unas bombas de mano al Santuario de Begoña, donde se encontraba el General Varela. - Franco soluciona la crisis haciendo una nueva remodelación de gobierno. 
El nuevo escenario estratégico y el retorno a la neutralidad. - Cuando a finales de 1942 la guerra se acerca a la Península Roosvelt promete que no se iban a emprender acciones contra España. - La posición española comenzaba a ser más ambigua. Intuyéndose el final de la guerra. - Varios altos militares descontentos (7 de 12) piden la dimisión de Franco. Fue la única vez durante toda la dictadura que ocurrió algo semejante. - A medida que la guerra va avanzando aumenta la presión de los aliados (reducción de las importaciones de petróleo). 
De la “no-beligerancia” se pasa a una “neutralidad vigilante”. - La invasión de Francia endureció la postura de los Aliados (posibilidad de sobrevolar el espacio español, evacuación de los heridos por Cataluña”. El final de la II Guerra Mundial y la primera metamorfosis del régimen (1945-1951). - Tras la guerra el régimen franquista era denominado “la última dictadura fascista”. - Ostracismo internacional y oposición interior: Guerrillas y Manifiesto de Lausana (Don Juan propone la restauración monárquica democrática”. - Para enfrentarse a este momento Franco promulgo el Fuero de los Españoles (17 de julio de 1945). Reducía la importancia de la Falange y se concedía más importancia al componte católico. Martín Artajo, dirigente de Acción Católica, es nombrado Ministro de Asuntos Exteriores. - Este acto fue seguido de algunas decisiones “cosméticas”: elecciones municipales en marzo, nueva ley de Referéndum, amnistía para delitos cometidos durante la guerra. - Retirada de los embajadores de los países occidentales. - Se busca la ayuda de Latinoamérica (Perón ayuda a España 1946-48). - Importante apoyo de la Iglesia. - El futuro de España sería monárquico, pero con las condiciones de Franco. Ley de Sucesión (1947). Se declara que España es un Reino. Franco elegiría a su sucesor. Se crean el Consejo de Regencia y el Consejo del Reino. - Entrevista con Don Juan en el Azor (1948). Se decide que Juan Carlos, hijo de Don Juan continuase sus estudios en España. - Tímida apertura internacional. Apertura de la frontera francesa. Préstamos americanos. - El régimen rehabilitado: la década de los cincuenta. - Alcanza su madurez política. Tenía semejanzas con el proyecto de Acción Católica. 1) Estado monárquico autoritario. 2) Sistema corporativo. 3) Autocracia económica. 4) Reducción del papel del Movimiento. 5) Apoyo de los militares. 6) Cultura religiosa y educativa católica. El reajuste ministerial de la crisis de 1951. - Aunque aumenta el nivel de vida a partir de 1950, continúan las privaciones económicas. Disturbios en Barcelona (1951). Paros en Vizcaya y Guipúzcoa. - Cambio de gobierno. Se concede más autoridad a los católicos. Ruiz Jiménez, ministro de Educación. 
El pacto con Estados Unidos y en Concordato. - Restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos (1951). - Integración de España en organizaciones internacionales (ONU, UNESCO). - Pacto de Madrid (1953). Defensa mutua y asistencia militar a España (10 años). - Concordato con la Santa Sede (1953). Reconocimiento de la confesionalidad del Estado español, derecho de presentación de obispos por parte del jefe de Estado e independencia de la Iglesia dentro del sistema español. El problema marroquí. - Siguió una política más indulgente que Francia. - Permitió el nacionalismo marroquí (dirigido contra Francia). - La oleada de huelgas y actos en favor de la independencia hizo que Francia la concediese en 1956 y poco después España hizo lo mismo con su zona. - Incidentes en Sidi Ifni en 1957. Intervención hispano-francesa. 
La crisis de febrero de 1956. - Oposición en la universidad. Intento de impugnación de unas elecciones del SEU. (1953) - Existencia de grupos disidentes en la Universidad de Madrid: comunistas, socialistas, los que pedían la reforma del sistema (Dionisio Ruidrejo) y los que buscaban la reforma del SEU. - Derrota de los candidatos del SEU (1956). Ataque a los estudiantes opositores por parte de Guardias de Franco. Incidentes violentos. Un falangista herido. - Los falangistas amenazan con fuertes represalias. - Cierre de la Universidad de Madrid. Suspensión de los artículos 14 y 18 del Fuero de los Españoles. - Cambio de ministro (Educación) y de dirigentes del Movimiento. - Inicio de una nueva oposición al régimen. Fracaso falangista en las Leyes Fundamentales de 1956. - Franco acepta la proposición falangista para la redacción de nuevas Leyes Fundamentales. - A principios de otoño había tres proyectos: Principios del Movimiento, ley orgánica del Movimiento y propuesta de ley de Ordenación del Gobierno. - No se mencionaba a la monarquía ni al rey. - Monopolio político para el Movimiento tras la muerte de Franco. - Se suscitó reacciones contrarias en el gobierno y en los grupos monárquicos. - Varios cardenales desaprobaron los proyectos “están en desacuerdo con las doctrinas pontificias”. - Los proyectos fueron revisados (1957) pero Franco tampoco los aceptó. El gobierno de 1957: tecnocracia y autoritarismo burocrático. - Carrero Blanco aconsejó a Franco una nueva remodelación del gobierno para afirmar su autoridad. Ausencia de falangistas y énfasis en la técnica. - Nuevos ministros profesionales o técnicos. Miembros del Opus Dei. López Rodó, Ullastres, Navarro Rubio. - A pesar de estos cambios la base del gobierno seguía siendo militar (7 de 17). - Creación de un tribunal militar sobre “actividades extremistas”: huelgas, manifestaciones. (1958). - Ley contra rebelión militar, bandidaje y terrorismo (1960). - Inauguración del Valle de los Caídos construido, como otras obras públicas y privadas tras la guerra, por los prisioneros republicanos. Visita de Einsenhower (1959). - Desarrollismo y decadencia. El plan de estabilización de 1959. - Tras 4 años de déficit e inflación se produce una crisis (1959). - Hundimiento de mercado de valores. - Los ministros económicos aconsejan un cambio de dirección en la economía. - Reticencias de Franco (desconfianza del sistema liberal). Finalmente es convencido. - Plan de estabilización (1959). Objetivo: ahorro, deflación, apertura de mercado. - Supuso la demolición del sistema autárquico. - Duro golpe para el hombre de la calle: Paro, retroceso de la renta (durante 1 año). - Después: excedente de divisas, inversiones extranjeras, crecimiento del turismo. - Primer Plan de Desarrollo (1963-64): metalurgia, buques, carreteras. Exenciones de impuestos, créditos, subvenciones a la exportación a varios sectores. - Consecuencias: gran crecimiento económico, y una rápida transformación social.

Despoblación del campo, éxodo rural. - Continuaron algunos problemas económicos: controles de precios, corrupción, estimulación de la inflación en los últimos años del régimen, emigración masiva de trabajadores, limitación de los ingresos públicos, deficiencia en los servicios públicos. Continuidad y reforma en la década de los 60. - Primeras muestras de cansancio de Franco. Actividad opositora: huelgas mineras, revueltas en Asturias y País Vasco, “Contubernio de Munich”. - Cambio de gabinete (1962). Un “reformista”, Fraga es nombrado ministro de información. - En el gobierno se observan dos rivalidades: entre tecnócratas (futuro monárquico) y Regencialistas( monárquicos tibios), y entre reformistas (preferían reformas políticas) y regencialistas. - Nuevo cambio de gobierno (1965). Se consigue el equilibrio entre las tres posturas. - Ley de prensa de Fraga (1965). - Ley Orgánica del Estado. Pretendía completar el proceso de institucionalización. - Desorden en la universidad, rebeldía juvenil, secularización de la sociedad. La política exterior en la década de los sesenta. - Últimos 20 años relativamente estáticos. - Inicio de las conversaciones con la CEE (1967). - Renovación del Tratado con Estados Unidos. Se concede menos ayuda. - Conflicto con Marruecos (secuestro de técnicos en el Sahara, cesión de Sidi Ifni). El recambio: “La operación Príncipe”. - 1968. Juan Carlos 30 años, edad exigida por la Ley de Sucesión para acceder al trono. - Designación ante el Consejo del Reino y las Cortes.

Juramento de lealtad. 1969. - El ocaso del régimen. Del escándalo Matesa a la desaparición de Carrero Blanco. - Dio como resultado un drástico cambio en el gobierno. - Se desacreditó a los ministros del Opus y a Fraga. - “Todo está atado y bien atado”.El futuro estaría en manos de Juan Carlos. - Proceso de Burgos, 1970. - Escándalo de la desaparición de las reservas de aceite. Implicado Nicolás Franco. 1971. - Contrariedades sucesorias al casarse la nieta de Franco con Alfonso de Borbón, sobrino de Don Juan. 1972. - Carrero Blanco preside un gobierno que sustentaría al régimen. Su asesinato en 1973 por ETA provocará una importante crisis de gobierno. Los gobiernos “vacíos” de Arias Navarro. - Última decisión importante de Franco la elección del sucesor de Carrero Blanco. - Fue presionado por su mujer y colaboradores para que aceptara a Arias Navarro. - Nuevo gobierno. Sin ministros militares ni del Opus Dei. Prometió reformas (espíritu del 12 de febrero). - Pío Cabanillas (ministro de Información) eliminó, en teoría, la censura a excepción de las críticas contra Franco y el gobierno. - Dos crisis. El obispo de Bilbao (Antonio Añoveros) pedía libertad cultural para los vascos. La segunda fue la ejecución de dos acusados de asesinato. 1974 - La revolución portuguesa acrecentó el conservadurismo de los militares y frenó el aperturismo. - Franco enferma y Juan Carlos asume los poderes. 19 de julio de 1974. - Pío Cabanillas pensaba que Juan Carlos debía ser coronado. Fue cesado junto con los partidarios del aperturismo. - Crisis del 20 de febrero de 1974. El ministro de Trabajo Licinio de la Fuente dimite tras encontrar fuerte oposición a su Ley de Huelga (legalización de las huelgas que se produjeran dentro de una misma empresa). - Crecen los problemas con Marruecos referentes a la cuestión del Sahara. Últimos meses del régimen. - Los conservadores más ultras piden la prorrogación de las Cortes. A pesar de la oposición del gabinete es concedida. - Fusilamientos de Txiki y Otaegi y 3 miembros del FRAP.

El Tribunal de la Haya vota la independencia del Sahara. Hassan II anuncia una marcha sobre el territorio para ocuparlo, “La Marcha Verde”. 21 de octubre. - Agravamiento de Franco. Juan Carlos no quiere asumir los poderes sin contar con el asentimiento de Franco. Se lo ordena el 30 de octubre. - Los partidarios del continuismo esperaban que Franco pudiese estar recuperado hacia el 26 de noviembre y poder mantener el Consejo del Reino (nombra al Presidente) e impedir que el Juan Carlos pudiese elegir a un reformista. - Franco falleció el 20 de noviembre.

Mapa de España a los dos meses de la rebelión militar.

 

Mapa de España dos años después del inicio de la guerra.